Zahara lleva su "rave" a los clubs: "He aprendido a no renunciar a ninguno de mis yoes"

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Javier Herrero

Madrid, 20 sep (EFE).- Aunque se haya hecho un nombre como una de las grandes embajadoras del pop alternativo en España, Zahara lleva años dando cada vez más cabida a su faceta electrónica. En su última propuesta, da un paso más y lleva su propuesta de "rave" a clubs y salas ateniéndose a lo que los amantes de este formato esperan de él sin reparar en su pasado.

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"He aprendido a no renunciar a ninguno de mis yoes. Durante algún tiempo he estado intentando sepultar una u otra y al final me digo: 'Es que lo que yo hago es esto, porque me gustan los dos mundos'", afirma orgullosa a EFE la autora de temas a la vez desenfadados como 'Tus michis'.

Si 'La fabulosa historia de...' (2009) la puso en el mapa musical con canciones intimistas como 'Con las ganas', a partir de 2020 con su aventura paralela junto a Martí Perarnau IV en _juno (y a medida que creció su dimensión como productora) comenzó a mostrar esta nueva vía de expresión, cada vez más evidente.

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"Creo que he escuchado mi necesidad vital y artística. Físicamente quiero hacer esto, es lo que genuinamente me apetece y luego hay mucha gente que lo está entendiendo y eso ayuda", explica la artista jienense, orgullosa sobre todo de haber impactado de esta manera en gente que desconocía su currículum previo.

Alaba esa "transversalidad" de la electrónica, pero no es la única cualidad que le gusta: "En el pop siempre hay un relato y eso es maravilloso, pero en la electrónica la manera de percibir lo que está sucediendo es mucho más sensorial y emocional. No necesitas que te cuenten una historia para acabar llorando, abrazada a un desconocido, para sentirte liberada o simplemente sudar y olvidarte".

"Para mí es estar viva, me conecta con el momento como público y como creadora. Es una mezcla de euforia, de seguridad en mí misma, de despreocupación por lo que opinen los demás. Es desprenderme de mi ego. Samantha Hudson dice que su meditación es el techno", prosigue Zahara. "El movimiento y el bailar en comunidad como expresión física es lo que nos hace humanos", dice.

Si hasta ahora había sido posible verla en festivales o salas grandes con variantes de su espectáculo electrónico en diferentes grados, estos días comienza a mover por salas y clubs la propuesta 'ZahaRAVE:Lite', "para vivirla de una manera más cercana, física y visceral".

"Cuando imaginé ese formato híbrido entre el pop y la música electrónica y el espacio que tenía eran los festivales, tuve que hacer muchas concesiones", comienza justificando ante un nuevo formato que flexibiliza por ejemplo la variable de tiempo y las jerarquías entre temas.

Por eso para ella "era muy importante bajarlo a un lugar más pequeño": "No hay un hit, sino que es la transformación de una música, mezclada con otra y que acaba generando algo único que va a desaparecer cuando acabe. Eso necesita mucho tiempo. A veces son 20 minutos de transición para llegar a ese momento".

En estas citas tendrá dos horas "por delante" para desarrollar esa creatividad, con un calentamiento previo a cargo de su amigo y compañero de batallas Martí Perarnau, al que reconoce que a menudo deja a solas en la mesa de mezclas.

"Este show lo disfruto tanto que me olvido de ser artista a los 5 minutos. Estoy todo el rato intentando hacer la música que estaría bailando debajo. De hecho, si lo que está haciendo Martí me está gustando, me voy del escenario y me pongo a bailar entre la gente", confiesa divertida.

Para configurar aún más sus "raves" como espacios seguros, los asistentes recibirán una "carta de bienvenida" o protocolo de consentimiento: "No son normas, sino unos códigos que te hagan consciente de que formas parte de una comunidad que busca lo mismo que tú, que es estar bien, así que sé amable y no grabes a nadie", explica, antes de recomendar que el móvil, mejor en el bosillo.

Ya en marcha, este viernes estará en ZAE: Zona de Altas Emociones, en Armilla (Granada), y más adelante pasará por otros espacios como The Moon en Sevilla (7 de noviembre), Upload en Barcelona (4 de diciembre) o Villanos en Madrid (18 de diciembre) en su transición hacia los templos puros de la electrónica.

"Mi intención es ir a esos lugares, pero entiendo que no puede ser algo que suceda de primeras, porque todo el mundo necesita conocer lo que propongo. Aún así, entramos en circuitos que a mí me parecen que están justamente en ese camino de conexión con ambos mundos", celebra. EFE

(foto)

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