13.000 euros por un pasaje de Bangladés a Europa que termina en un cayuco

Guardar

Las Palmas de Gran Canaria, 17 sep (EFE).- Trece mil euros por persona, esa era la tarifa que cobró durante años a ciudadanos de Bangladés una organización de tráfico de personas radicada en Mauritania por un pasaje a Europa que, en realidad, terminaba en un cayuco o en una lancha neumática en el Atlántico rumbo a Canarias.

Durante los últimos años, la Policía española ha trabajado en colaboración con la Gendarmería mauritana para combatir los intentos de las mafias africanas de la inmigración irregular por expandir su negocio a Asia, como delataban durante meses las embarcaciones que llegaban a El Hierro o Lanzarote cargadas no solo con ciudadanos de Mali, Senegal o Gambia, sino también de Bangladés y Pakistán.

PUBLICIDAD

La Audiencia de Las Palmas juzga el miércoles una de las piezas en las que derivó una de las operaciones más importantes, la encaminada a desarticular la trama liderada por un ciudadanos bangladesí apodado Mastermind, dueño de varios restaurantes en Mauritania.

Ese individuo, Mohamed S.S., de 52 años, fue entregado a España por las autoridades de Nuakchot en febrero de 2025. La Policía le acusa de haber fletado desde Mauritania, el Sáhara y Marruecos 73 pateras con destino a Canarias entre 2021 y 2025 con casi 3.600 personas a bordo, sin contar otras 180 que murieron en el mar.

PUBLICIDAD

Según informó entonces la Policía, los propios inmigrantes, una vez en Canarias, revelaron a las autoridades españolas que los integrantes de su organización utilizaban la violencia, les coaccionaban para extraerles más dinero del acordado e, incluso, los secuestraban por períodos de tiempo, llegando a agredirles y emplear en varias circunstancias armas de fuego.

La colaboración policial logró el 9 de agosto de 2024 localizar y detener en Mauritania a Mastermind, en virtud de la orden internacional de detención emitida por el juzgado español a cargo de la causa, lo que derivó en su inmediato ingreso en prisión.

La próxima semana, se va a sentar en el banquillo en la capital grancanaria uno de sus colaboradores, S.M., también bangladesí, para quien la Fiscalía de Canarias pide una condena de cuatro años y nueve meses por un delito contra los ciudadanos extranjeros, en su modalidad de favorecimiento de la inmigración irregular.

Según el escrito de cargos, a S.M. se le acusa de haber participado en la organización de tres pateras que llegaron a Fuerteventura y Gran Canaria en 2021 y 2022 con 166 inmigrantes a bordo, entre ellos 14 bangladesíes y tres pakistaníes.

La Fiscalía sostiene que S.M. forma parte del aparato logístico que alojaba temporalmente a los inmigrantes captados por la red de Mastermid y el otro cabecilla del grupo, H.A., también bangladesí residente en Mauritania, quienes a su vez subcontrababan los servicios de "pasadores" en Marruecos, el Sáhara y Mauritania.

Empleado de uno de los restaurantes de Mastermid, S.M se ocupaba en concreto, de "buscar alojamientos y seguidamente alquilarlos a su nombre para los inmigrantes bangladesíes y pakistaníes que llegaban a Mauritania a la espera de ser trasladados a Canarias, cobrando una cantidad de 200 euros por cada uno", asegura la acusación pública.

También se le imputa el haber "planificado y facilitado "la entrada de inmigrantes a Mauritania, Argelia o Marruecos para su posterior traslado a España".

S.M. fue detenido en octubre de 2022 en Gran Canaria, pocas horas después llegar él mismo en cayuco a la isla. Lo delataron un compañero de travesía y otro inmigrante rescatado en la isla dos años antes: ambos dijeron haber pagado a su organización para llegar a Europa tras haber salido de Bangladés. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD