Un estudio estima que las emisiones crecerán un 8,2 % en 2030 con la ampliación de El Prat

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Barcelona, 16 sep (EFE).- Un estudio del Observatorio DESCA estima que las emisiones de gases de CO2 se incrementarán, como mínimo, un 8,2 % en 2030 y un 21,8 % en 2033 a raíz de la futura ampliación del Aeropuerto de Barcelona–El Prat.

Es la principal conclusión del estudio que ha elaborado este observatorio, que lleva a cabo proyectos de investigación y difusión para visibilizar y denunciar vulneraciones de derechos como la vivienda, la alimentación o el medio ambiente.

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El Observatorio ha hecho público el estudio el día después de que el Gobierno central aprobara el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031, que contempla una inversión de 1.760 millones para el Aeropuerto de El Prat.

Este montante excluye las obras de la tercera pista y la nueva terminal satélite, una ampliación que el Govern de Salvador Illa quiere llevar a cabo pese a las críticas de algunos partidos políticos y de entidades ecologistas.

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Según el informe del Observatorio DESCA, "las emisiones de gases de CO2 se incrementarán, como mínimo, un 8,2 % en 2030 y un 21,8 % en 2033" con la futura ampliación del Aeropuerto de Barcelona–El Prat proyectada por el actual gobierno catalán, que prevé ampliar la capacidad de la infraestructura gradualmente hasta los 70 millones de pasajeros en el año 2033.

En un comunicado, DESCA indica que han hecho la proyección de emisiones del futuro a partir de los datos de emisiones del aeropuerto de 2025.

Esos datos del año pasado ya muestran un aumento de 1.984.902 toneladas de CO2 respecto a 2016, es decir un incremento del 76,7 % de las emisiones de esta infraestructura en los diez últimos años.

El Observatorio DESCA ha aclarado que su estimación es de mínimos porque ha hecho el cálculo manteniendo la distribución actual de las rutas nacionales, europeas e internacionales, a pesar de que el objetivo de la ampliación es incrementar los vuelos intercontinentales, que son más largos y generan más emisores.

Por otro lado, tampoco incorporan la totalidad de los efectos climáticos no asociados al dióxido de carbono ni todas las emisiones derivadas del funcionamiento de la infraestructura y de la actividad aeroportuaria en tierra.

Los autores del informe admiten que AENA prevé medidas para reducir las emisiones en la infraestructura en los próximos años (como la electrificación de las instalaciones o el uso de renovables), pero, a su juicio, "estas actuaciones resultan insuficientes si, paralelamente, se incentiva el aumento del tráfico aéreo". EFE

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