Solitaria oreja para Marco Pérez en un deslucido arranque de la Feria de Valladolid

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Pepe Estévez

Valladolid, 8 sep (EFE).- El salmantino Marco Pérez ha cortado este martes la única oreja del festejo inaugural de la feria de Valladolid, en el que el deslucido juego de los toros de Juan Pedro Domecq, así como el fallo a espadas, ha impedido un mayor lucimiento. El Fandi, que abrió terna, y Tomás Rufo se fueron de vacío.

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El Fandi tiró de oficio con el toro que abría feria, de rebrincada embestida por el pitón derecho, con una faena voluntariosa y solvente. A por todas salió en el cuarto, al que recibió con tres largas cambiadas de rodillas. Destacó un par de banderillas al violín por los adentros, muy jaleado por el público. El toro soltaba la cara en la muleta, tuvo genio el animal, pero nuevamente el granadino estuvo solvente y capaz.

Faena intermitente resultó la de Tomás Rufo al segundo de la tarde, que embistió con nobleza, recorrido y humillación. El toledano firmó pasajes en los que hubo temple y ligazón, sin embargo en otros le pudo más el corazón que la cabeza al buscar el eco en los tendidos. Se atascó con los aceros.

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Alto de agujas y de blancas marzorcas, el quinto del encierro tuvo fijeza en el peto pero luego salió suelto del caballo. Abrió los caminos Rufo en su apertura de faena por bajo, toreó después en el tercio, muy centrado y firme, a un toro que no terminó de romper a embestir, sin entrega. Pasó un calvario con la espada.

Marco Pérez puso la raza que le faltaba al deslucido tercero, desclasado y sin ritmo en la embestida. No se encontró a gusto, le costó coger la distancia al salmantino en una faena en la que primó la entrega sobre el lucimiento.

Dejó crudo al sexto en varas, al que recibió con una larga cambiada de rodillas y mostró su variedad con el capote en los delantales y en el galleo por chicuelinas. Fue un toro que se aquerenció en banderillas apretando en los viajes a tablas, manso y con genio en la muleta, con el que Marco Pérez no volvió la cara robando naturales con sacacorchos. Se fue tras la espada para cobrar un fulminante espadazo perdiendo la muleta.

Se han lidiado toros de Juan Pedro Domecq, correctos de presentación dentro de la desigualdad y desrazados salvo el buen segundo.

El Fandi,  ovación y ovación.

Tomás Rufo, silencio y silencio tras aviso.

Marco Pérez, silencio y oreja.

La plza ha registrado algo más de media entrada, en tarde nublada y ventosa.

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(foto)

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