Antología al natural de Urdiales en una gran tarde de toros en Colmenar Viejo (Madrid)

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Madrid, 1 sep (EFE).- Una majestuosa actuación del riojano Diego Urdiales, que cortó dos orejas tras una excelsa faena al natural, fue el mejor broche a la tarde de este martes en Colmenar Viejo (Madrid) donde también salieron a hombros David de Miranda y Víctor Hernández.

Lo mejor de la primera faena de Urdiales fue el saludo capotero ante un toro que apuntó calidad de salida pero su falta de fuerzas y raza hizo que se defendiera luego con mal estilo en la muleta del riojano, tenaz y con oficio para tratar de armar faena, mas fue imposible con el animal cada vez más renuente.

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Pero lo verdaderamente grande de la tarde -y de la feria- llegó en el cuarto, con el que Urdiales puso firma a una antología del toreo al natural, bordándolo en muletazos plenos de pureza, de uno en uno, citando de frente y llevando al de Criado con suavidad, casi a cámara lenta y con una hondura extraordinaria. Faena siempre a más, sin música al final y acompañada por los roncos olés de los tendidos, que le premiaron con dos orejas tras una gran estocada.

David de Miranda cortó una oreja del noble segundo por una faena que aunó verticalidad, valor y buen trazo en la primera parte y que concluyó en la distancia corta donde el onubense se desenvuelve como pez en el agua. Faltó contundencia con la tizona pero no fue óbice para la concesión del trofeo.

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Y otro apéndice más logró del quinto, un toro de lo más desabrido con el que De Miranda puso toda la carne en el asador para calentar los tendidos y, tras una gran estocada, conseguir esa oreja que le abría de par en par la Puerta Grande del coso colmenareño.

Víctor Hernández, por su parte, convenció también a la parroquia gracias a su concepto de quietud, colocación y sinceridad que exhibió frente al desclasado tercero, al que robó meritorios muletazos de impecable ejecución sobre ambas manos. Estocada a la primera y oreja directa a su esportón.

Y el mismo guió frente al sexto, con el que firmó unas saltilleras ceñidísimas y una faena de muleta en la que volvió a demostrar que su toreo no entiende de mentiras, que todo lo que hace tiene una gran sinceridad, pero también muy buen aire por la suavidad y hondura que imprime a los muletazos. Importante actuación del de los Santos de la Humosa (Madrid) que logró una oreja de ley.

Se lidiaron seis toros de Juan Manuel Criado, de dispares hechuras y volúmenes, y de juego también variado. Segundo y cuarto, los más destacados.

Diego Urdiales, de vainilla y azabache: estocada tendida (silencio); gran estocada (dos orejas tras aviso).

David de Miranda, de verde hoja y oro: pinchazo y estocada (oreja); estocada (oreja).

Víctor Hernández, de malva y oro: estocada corta (oreja); estocada (oreja).

La plaza registró un tercio de entrada en los tendidos. EFE

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