El año dulce de la joven actriz Maria Schwinning: dos películas, una serie y ganas de más

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Loli Benlloch

València, 30 ago (EFE).- Maria Schwinning es una actriz valenciana de 18 años que este 2026 ha visto estrenar en cines su debut en el largometraje ('El mal', de Juanma Bajo Ulloa) y su primera película como protagonista ('Mala bèstia', de Bàrbara Farré), y en televisión la serie 'Olivia', pero asegura a EFE que no le da vértigo y está abierta a más proyectos.

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La joven intérprete acaba de recoger además su primer premio, el de mejor actriz otorgado por el Festival de cortometrajes 'Luces, Cameros, Acción' de La Rioja por su papel en 'La gent normal', de Isabel Ferrando, un galardón que afirma que le ha hecho "mucha ilusión" por el reconocimiento que supone a su trabajo.

El que este año hayan llegado a los cines las dos películas y a la televisión la serie en las que ha participado lo vive como algo "muy bonito" y asegura que no ha supuesto "un cambio drástico" en su vida, sino que simplemente ha coincidido el momento en que han salido a la luz los tres proyectos después de meses de esfuerzo.

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Schwinning (València, 2007) inició su carrera cinematográfica a los 16 años, con el corto en el que interpretaba a una adolescente de un pueblo valenciano marcado por las tradiciones, tras lo que Juanma Bajo Ulloa le dio en su película 'El mal' el papel de Sandra, la hija de una periodista que ambiciona el éxito aunque el precio a pagar sea muy alto.

Participar por primera vez en una película "fue intenso, fue un reto", rememora la actriz, quien asegura que acudió al rodaje de este thriller psicológico "con toda la energía y todas las ganas del mundo", aunque también con "un poco de miedo" por si defraudaba la confianza depositada en ella.

A su segunda película, 'Mala bèstia', estrenada en las salas el 31 de julio y que califica como "íntima, intensa" y "muy metafórica", ha llegado como protagonista: es Atenea, una chica de un orfanato obsesionada por ser adoptada por unos padres y recibir afecto, para cuya creación trabajó durante meses con la directora, Bàrbara Farré, con la que conectó mucho.

Y tras dos papeles en el lado oscuro, le llegó la oportunidad de trabajar en una comedia televisiva, 'Olivia', junto a Pablo Chiapella y Nancho Novo, estrenada este verano. "Y no vas a decir: no lo hago, yo soy una chica dramática", explica Schiwinning, quien cree que la comedia es "lo más difícil", pero también "lo mejor del mundo", y agradece que no se le encasille, pues quiere hacer "de todo".

Afirma que le encantaría seguir haciendo cine, además de teatro, aunque admite que sus expectativas "han cambiado bastante" respecto a hace un tiempo. "Antes era: si no soy actriz, me voy a morir, es lo que necesito. Y ahora que ya he hecho esto, que para mí es mucho, estoy tranquila, abierta. Me encantaría seguir, pero si no me vuelven a llamar, haré otras cosas que me gusten, y también estaré bien".

De hecho, tras acabar el Bachillerato y haber pasado un año trabajando, le apetece retomar las clases y este curso va a estudiar una carrera. En principio la de Bellas Artes, aunque también tiene la opción de empezar una carrera de interpretación, algo que decidirá en el último momento.

Pese a su apellido, que debe a que su padre es alemán, Schwinning ha nacido y se ha criado en València, una ciudad que por el momento no tiene "prisa" en dejar, pese a que la mayoría de pruebas se hacen en Madrid, aunque no descarta que en algún momento le apetezca "investigar otros sitios".

Lo que sí que tiene claro esta actriz que habla español, alemán y valenciano nativo, es bilingüe en inglés y tiene un nivel alto de francés, es que "le encantaría" rodar en otros países, para experimentar cómo es actuar en otros idiomas -"cada idioma es como si le pusieran un filtro diferente a tu cerebro", afirma- y conocer otros directores y actores.

"Estoy muy tranquila; no sé lo que va a pasar e intento no preocuparme por ello", asegura Schwinning, quien agradece que se hable de ella como posible nominada a futuros premios y reivindica que la interpretación, un mundo al que llegó con 6 años cuando sus padres la apuntaron a una extraescolar en el colegio de su barrio, Benimaclet (València), que supone transformarse y entregarse con "tanta dedicación" que salen "cosas especiales". EFE

(foto) (vídeo)

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