Dos conciertos de la Filarmónica de la Scala de Milán clausuran la 87.ª Quincena Musical

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San Sebastián, 27 ago (EFE).- Una doble actuación de la Orquesta Filarmónica de la Scala de Milán, bajo la batuta de Riccardo Chailly, clausurará este fin de semana en el Auditorio Kursaal la 87.ª Quincena Musical de San Sebastián, la primera con la violonchelista Julia Hagen y la segundo con el Orfeón Donostiarra.

Según ha informado este jueves el festival clásico en una nota, el concierto de este sábado, 29 de agosto, será un monográfico dedicado a Dvorák, mientras que el del domingo 30 incluirá una selección de Verdi y Tchaikovsky.

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El certamen despedirá su edición de 2026 con estas dos grandes citas a cargo una prestigiosa orquesta europea que tuvo gran éxito en su primera visita a San Sebastián, en la Quincena de hace dos años.

Riccardo Chailly terminará a finales de año la labor de director musical de la Scala y la filarmónica que desempeña desde 2015. Hijo del compositor Luciano Chailly, es uno de los pocos miembros activos de una brillante generación de directores, tiene más de 150 grabaciones discográficas y atesora numerosos galardones .

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El concierto del sábado estará dedicado en exclusiva al Antonín Dvorák, con dos de sus obras más populares, la primera su 'Concierto para violonchelo en si menor', estrenado en Londres en 1896 y considerado una de las grades obras para este instrumento de todos los tiempos.

La parte solista correrá a cargo de la joven violonchelista austríaca Julia Hagen, nacida en Saslzburgo en 1995 en el seno de la célebre familia de músicos del Hagen Quartett. Formada en el Mozarteum de su ciudad natal y posteriormente en Viena, Berlín y en la Kronberg Academy, se ha consolidado como una de las grandes promesas de su generación.

Hagen toca un extraordinario violonchelo Francesco Ruggieri de 1684, cuya sonoridad cálida y profunda es ideal para el universo lírico y nostálgico de este concierto de Dvorák.

La segunda parte del programa, la constituye la célebre 'Sinfonía número 9', conocida como 'Del Nuevo Mundo', que el compositor checo creó en 1893, también durante su estancia en Estados Unidos, y que refleja la nostalgia por su Bohemia natal y su fascinación por el paisaje sonoro americano.

El concierto de clausura de la 87.ª Quincena será al día siguiente, también en el Kursaal pero con el Orfeón Donostiarra acompañando a la filarmónica de la Scala con Chailly otra vez al frente.

Óscar Rodríguez dirigirá al coro en un repertorio que arrancará con la obertura 'La forza del destino', de Giuseppe Verdi, y continuará con dos de sus 'Cuatro piezas sacras', que se cantan en italiano y latín, y ofrecerán al público momentos de sobria plegaria con otros de desbordante exaltación.

La actuación de despedida se completará con la 'Sinfonía número 4', de Tchaikovsky, en la que el sinfonismo y el espíritu del ballet se dan la mano en una demostración de virtuosismo orquestal, lirismo y pasión romántica. EFE

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