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Un telescopio centenario revivirá el día 12 su mirada al eclipse total de Sol de 1905

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Santa Cruz De Tenerife, 6 ago (EFE).- Más de un siglo después de haber permanecido olvidado en el desván de un monasterio, un telescopio histórico del siglo XIX volverá a apuntar hacia el firmamento el 12 de agosto para captar un eclipse total de Sol y revivir, gracias al IAC, un fenómeno que ya observó en 1905.

El instrumento, un refractor del reputado fabricante Breton Frères, que formó parte del equipamiento científico desplegado en Palencia durante el histórico eclipse solar total de 1905, ha sido recuperado por el astrofísico e ingeniero óptico Félix Gracia, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) que ha liderado los trabajos de conservación e innovación tecnológica en el centro.

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Para ello se ha realizado una restauración conservativa recuperando su funcionamiento mecánico y óptico y respetando al máximo sus elementos para adaptarlo y estar listo para incorporarse a las observaciones astronómicas del proyecto NATE, que desarrollará el IAC precisamente en Palencia el próximo día 12, según recuerda este jueves el centro astrofísico en una nota.

El eclipse del 30 de agosto de 1905 convirtió a la provincia de Palencia, y de forma muy especial a Carrión de los Condes, en un epicentro internacional para la astronomía de la época, pues diversas expediciones científicas y comisiones de la Compañía de Jesús se desplazaron a la zona para registrar el fenómeno.

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Mientras otros equipos analizaban la corona solar o registraban los espectros de la luz con instrumentos específicos, este telescopio Breton tenía una misión estratégica crucial: observar el Sol por proyección para determinar con precisión matemática los contactos, es decir, los instantes exactos de entrada y salida del disco lunar sobre el disco solar.

Tras el hito científico de 1905, el instrumento quedó almacenado en las dependencias monásticas y cayó paulatinamente en el olvido durante más de cien años, hasta que recientemente las autoridades locales lo entregaron a la dirección del IAC, dentro de la colaboración que se mantiene para el gran evento astronómico que vivirá Palencia este 12 de agosto.

El proceso de recuperación llevado a cabo por Félix Gracia en los talleres del IAC supuso un reto de conservación y precisión técnica, ya que el telescopio presentaba graves daños estructurales y funcionales tras un siglo de inactividad.

Al respecto, explica Gracia que en el proceso de restauración se desmontó completamente el enfocador y se reconstruyó la mecánica interior manteniendo y conservando los componentes originales.

Tras este proceso se diseñó e instaló un adaptador a medida que permite acoplar oculares contemporáneos y detectores digitales de alta sensibilidad y, por último, se sustituyó el rígido e inestable trípode de madera original, que carecía de seguimiento automatizado, por una montura dotada de tecnología actual para seguir la trayectoria del Sol de forma continua.

“Creemos que puede tratarse de un caso prácticamente único: un telescopio histórico que, más de 120 años después, volverá a utilizarse para observar un eclipse total de Sol combinando su óptica original con la tecnología del siglo XXI y tendiendo un puente entre la astronomía de principios del siglo XX y la actual”, afirma Félix Gracia. EFE

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