Condenado en Valladolid a cinco años y nueve meses de cárcel por abuso sexual sobre su nieta y pornografía

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La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a cinco años y nueve meses de prisión a un hombre por abuso sexual agravado sobre su nieta, cuando tenía entre siete y ocho años, y exhibición material pornográfico a menores, mientras que lo ha absuelto de un delito de coacciones.

Además, le impone la prohibición de comunicarse y aproximarse a una distancia inferior a 500 metros a la víctima durante doce años por ambos delitos y de ejercer profesión u oficio que conlleve contacto directo con menores por 13 años, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press en fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

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De la misma forma, el fallo recoge que debería indemnizar a la víctima con 20.700 euros y al pago de dos tercios de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.

El individuo se enfrentaba a diez años de prisión que pedía la Fiscalía por un delito continuado de agresión sexual y otro de exhibición de material pornográfico a menores de edad y a casi trece que solicitaba la acusación particular, que también pretendía su condena por un delito de coacciones.

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Los hecho se remontan a los años 2015 y 2016 y se prolongaron hasta 2019, cuando el acusado proponía a la menor juegos en los que le pedía que le tocara sus partes íntimas o incluso que le masturbara, cosas que la niña entendía al haberle enseñado su abuelo con frecuencia vídeos pornográficos en su móvil. También, cuando su nieta hacía gimnasia, el individuo ponía los glúteos de la víctima sobre sus genitales o intentaba acercar sus manos al pecho.

La niña dejó de acudir con la frecuencia anterior a casa de sus abuelos y no se quedaba a dormir, por lo que las conductas del abuelo finalizaron sin que la víctima contara nada. Sin embargo, la denuncia de otra de sus nietas también menor y una amiga de ella por agresión sexual contra el condenado, que ingresó en prisión, provocó que la víctima contar a su madre lo sucedido y se presentó denuncia en 2023.

La niña, tras la interposición de la denuncia presentaba ansiedad, trastornos de sueño, falta de atención y concentración y episodios de crisis con sudoración, temblores y llanto y precisó de asistencia psicológica, síntomas compatibles con un trastorno de adaptación mixto ansioso-depresivo que persistió durante más de seis meses, que se estabilizó, aunque con secuelas.

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