Aceptan cárcel cuatro camareros acusados de quedarse con 30.000 euros del bar donde trabajaban en Granada

Guardar
Google icon
Imagen 5TZ3GXYTJFFFFPM7SJ55PNIBWA

Cuatro camareros de un conocido bar de tapas y pescado frito de Granada han aceptado penas de entre seis meses y casi dos años de prisión tras reconocer que, durante al menos un año, se quedaron con 30.000 euros del establecimiento.

Lo hicieron simulando durante sus turnos que habían servido menos productos de los que llevaron a los mesas y cobrando menos dinero del realmente abonado por los clientes. Algunas de estas prácticas fueron grabadas por las cámaras de seguridad del establecimiento, según han detallado a Europa Press fuentes del caso.

PUBLICIDAD

El juicio estaba previsto este jueves en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, pero un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía, la defensa y la acusación particular ejercida por el empresario ha evitado que tenga que celebrarse.

Los acusados prestaron sus servicios tanto en un local situado en Plaza Nueva como en otro de plaza Bib-Rambla y abonaron antes del juicio los 30.000 euros que robaron al empresario, que ha estado representado por el letrado Rafael López Guarnido.

PUBLICIDAD

Tres de ellos han aceptado una pena de un año y nueve meses de prisión por un delito continuado de apropiación indebida con la agravante de abuso de confianza y la atenuante de reparación del daño.

El cuarto implicado ha sido condenado a seis meses de cárcel, al haber confesado los hechos durante la investigación y haberle sido aplicada también esta atenuante.

La Fiscalía, que inicialmente fijó en 64.000 el dinero sustraído, les acusó de idear un plan con el que eludir el control en la aplicación que se usaba para la gestión de los cobros. Para ello, hacían uso de las opciones que permitía el sistema para situaciones extraordinarias, como dividir el pago entre los comensales o trasladarse los clientes de una mesa a otra.

Así, atendían las mesas y en algunas ocasiones, tras abonar el cliente la consumición, "se quedaban con todo lo recibido o parte", introduciendo en el sistema informático datos que no se correspondían con la realidad de lo servido ni cobrado.

Junto a ello, dejaban sin efecto el ticket generado, "modificando su contenido, reduciendo los productos y consumiciones servidos o trasladando las consumiciones y productos a otras mesas".

En definitiva, "simulaban haber servido menos productos de los realmente ofrecidos, y haber cobrado menos dinero del realmente recibido", según expone la Fiscalía en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press. El dinero obtenido por este procedimiento presuntamente se metía en el bote de la barra para su posterior distribución entre los implicados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD