Víctima de torturas en el franquismo se ratifica ante el juez: "Somos memoria viva"

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Madrid, 22 jun (EFE).- Carlos Serrano, un militante antifranquista que afirma haber sido torturado por la Brigada Político-Social de la Policía en 1975, ha ratificado este lunes su versión ante el juez Juan Carlos Peinado en una vista en la que también ha comparecido uno de sus presuntos verdugos: "Somos memoria viva", ha dicho Serrano.

Serrano, cuya querella por crímenes contra la Humanidad fue admitida a trámite en enero de 2025 en virtud de la Ley de Memoria Democrática, ha relatado cómo fue detenido durante una manifestación en mayo de 1975, cuando tenía apenas 17 años, y llevado a la Dirección General de Seguridad (DGS) en la Puerta del Sol, hoy sede del gobierno autonómico madrileño.

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Ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid nº 41, a cargo del magistrado Juan Carlos Peinado, ha narrado que tanto en esa ocasión como cuando fue detenido cinco meses después le sometieron a torturas e incomunicación total, sin acceso a abogado, y acabó preso en la prisión de Carabanchel.

Por su parte, ha comparecido ante el tribunal Agustín Costo Martínez, exmiembro de la Brigada Político-Social de la Policía y uno de los cuatro agentes denunciados (uno de ellos fallecido), y se ha acogido a su derecho a no declarar.

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"Somos memoria viva", ha expresado a los medios Serrano a su salida del tribunal en la que ha estado arropado por decenas de compañeros de la asociación Ceaqua: "Para mí ha sido una continuidad de toda la lucha, no solo mía, sino de todos los compañeros que entregaron su vida en la causa antifascista", ha añadido.

Su letrado, Jacinto Lara, ha explicado que el juez Peinado se ha mostrado "muy interesado" en escuchar a más testigos, así como que esperan proporcionar informes periciales que sirvan para acreditar que no solamente se trata de un delito de torturas, sino de "un contexto de crímenes contra la Humanidad".

Cuando Franco murió, el 20 de noviembre de ese año, Serrano, que estudiaba Económicas y militaba en la Liga Comunista primero y el Partido Socialista de los Trabajadores después, todavía estaba en prisión y fue beneficiario del indulto firmado por el rey Juan Carlos I cinco días después.

"Continuaremos luchando", ha expresado el querellante, ya que su generación "vivió el fascismo": "El fascismo nunca más. Somos corredores de fondo trabajando por construir una sociedad mejor, entonces esto da fuerzas para seguir luchando por nuestra convicción".

En su opinión, España es el único país que no ha juzgado a los verdugos de la dictadura y "un refugio de criminales" a causa de la "maldita ley de amnistía, que fue una auto-amnistía": "Tenemos esperanzas en que la querella siga adelante y se abra esa brecha de impunidad", ha concluido.

Desde Ceaqua han presentado más de 125 querellas por crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura franquista y la transición, pero la inmensa mayoría han sido archivadas.

Entre las pocas víctimas que han podido declarar en sede judicial está Julio Pacheco Yepes, que ha relatado a EFE que denunció por torturas a cuatro policías en febrero de 2023 y fue el primero en exponer su historia ante un juez, aunque su querella ha sido archivada amparándose en un auto del Tribunal Constitucional en relación a otra querella, la de Francisco Venturada Losada.

La doctrina del Constitucional sostiene que estos delitos no son objeto de investigación como crímenes de lesa Humanidad y, por lo tanto, deben ser archivados, un horizonte probable que no mengua las esperanzas de Serrano y sus compañeros: "Ha merecido la pena", sostienen. EFE

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