Ruol aterriza en España con su novela 'Inventario de lo que queda cuando el bosque arde'

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Carla P. Gumbau

Madrid, 21 jun (EFE).- El escritor italoestadounidense Michele Ruol llega por primera vez a España con su novela debut 'Inventario de lo que queda cuando el bosque arde' (Ediciones Siruela), una historia que, aunque habla del duelo de una pérdida familiar, esconde mucha luz entre sus páginas.

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"Para mí, este no es un libro sobre el luto. Esta novela cuenta la historia de amor de una pareja que se ve atravesada por un acontecimiento horrible que cambia su vida, pero que intentan reencontrar la luz a pesar de todo", explica Ruol en una entrevista con EFE.

'Inventario de lo que queda cuando el bosque arde' cuenta la vida de una familia sin nombre durante los 20 años anteriores y los 20 años posteriores al accidente que arrebató la vida a Mayor y Menor, los hijos de Madre y Padre.

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A modo de inventario, el libro repasa 99 objetos que pertenecieron a sus protagonistas y, a través de una narración no lineal y con capítulos de extrema brevedad, comparte el dolor y la reconstrucción de una familia que resuena a la vida del escritor.

La historia llevaba años fraguándose en la mente de Ruol, pero la semilla germinó con la llegada de la pandemia. En la primavera de 2020 el escritor trabajaba como anestesista en una UCI y acababa de tener a su segundo hijo.

"Durante esos meses, llegaba a mi casa, me quitaba la ropa en el garaje, me duchaba antes de entrar y pasé semanas sin tocar a mi hijo, porque tenía miedo de hacer daño a alguien tan frágil como él", recuerda.

Es por ello por lo que, en parte, escribió esta novela, porque "la literatura permite explorar estos sentimientos, estos miedos que no entendemos para intentar comprenderlos", defiende.

En este libro se cuenta la historia de un dolor específico, de un accidente y unas personas concretas, pero que, en cambio, no tienen nombre, podrían ser cualquiera de los lectores.

"Es una historia de dolor particular, pero la dinámica de reacción frente a ese dolor es algo universal. Lo interesante para mí era contar la experiencia de la aparición del dolor en nuestras vidas, un tema que parece tabú en nuestra sociedad, pero que está ahí", expone.

En la extrema brevedad de sus capítulos Ruol encuentra "la forma en la que respira" su escritura, y a través de los saltos temporales de cada fragmento halla la fórmula para huir de la oscuridad.

"Esta historia abarca 40 años de vida de los protagonistas. Si la hubiera contado de forma lineal, habría sido un descenso a un agujero oscuro. Los saltos temporales me ayudaban al escribir, porque podía pasar de momentos muy profundos de dolor a cambiar la temperatura emotiva del relato", explica.

Desde la cocina y el salón, pasando por las habitaciones de Menor y Mayor hasta llegar al automóvil, esta historia se cuenta a través de 99 objetos, un número "que no es cerrado ni definitivo, para que el último capítulo sea del lector".

Para el escritor "los objetos son bancos de memoria que encierran vidas en sí mismos. Son como talismanes que tienen la capacidad de transportarnos a ciertos momentos de la memoria que pensábamos perdidos", reflexiona.

"Un objeto resiste después de la muerte de una persona y así continúan hablando con nosotros y contándonos piezas de esa historia para siempre", añade.

A diferencia de otras novelas que hablan sobre el duelo, con la suya Ruol ha intentado "contar el luto de la manera lo más honesta posible, quitando todo lo que pudiera ser espectacular, porque siempre hay un riesgo de excederse en la parte sentimental y en la búsqueda del drama y el llanto", afirma.

Con la llegada de este libro a España, la primera traducción que recibe de su obra -en este caso a cargo de Natalia Zarco-, Ruol espera que a sus lectores "les llegue un poco de la luz que he tratado de contar, esa luz que filtra esta historia donde el dolor no lo es todo".

"Con la muerte de una persona la vida no se para, como el bosque que vuelve a germinar después del incendio. Aunque no surja exactamente igual, la vida siempre encuentra nuevos modos y nuevos espacios para crecer", concluye. EFE

(Foto)

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