El modelo de gobierno PP-Vox llama a las puertas de Andalucía

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Belén Gil Orantos

Madrid, 4 jun (EFE).- El modelo de gobierno autonómico diseñado por el PP y Vox avanza tras su aprobación en Extremadura, Aragón y desde este miércoles en Castilla y León, y llama ya a las puertas de Andalucía, donde las conversaciones entre ambos partidos aún no han comenzado.

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Basado en el concepto de 'prioridad nacional' en el acceso a las ayudas sociales y servicios públicos y en la lucha contra la política migratoria del Gobierno central, los dos principales partidos de la oposición han establecido principios y sistemas de gobernanza similares en las tres primeras comunidades que han celebrado elecciones en los últimos meses.

Extremadura fue la pionera, con un acuerdo rodeado de polémica por la incorporación de ese criterio irrenunciable para Vox, cuestionable pero asumible para el PP e indefendible legalmente para la izquierda, que reprochó además al líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, haber abierto de nuevo los gobiernos autonómicos a los de Santiago Abascal al darles una vicepresidencia y dos consejerías.

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El pacto extremeño volvió a dejar la Presidencia de la Junta en manos de María Guardiola -una de las dirigentes del PP más resistentes a acuerdos con Vox- y adelantó el acuerdo idéntico de poco después en Aragón, que renovó a Jorge Azcón al frente del Ejecutivo.

Una vez abierto el camino en estas dos comunidades, este miércoles se hizo público en Castilla y León lo que ya se llevaba dando por hecho desde hacía semanas. El patrón se ha repetido por tercera vez: 'prioridad nacional', lucha contra la inmigración "ilegal" y entrada de Vox en el Gobierno, en este caso de Alfonso Fernández Mañueco.

Dirigentes del PP, como su portavoz en el Senado, Alicia García, confirman que el de Castilla y León es un paso más para que también pueda cerrarse el gobierno andaluz. "Lo suyo" es que sea "cuanto antes", ha apuntado.

Otros, como el portavoz parlamentario del PP andaluz, Toni Martín, decía hace unos días que no cree que exista "urgencia" en el inicio de las conversaciones y consideró que los posibles acuerdos deben abordarse "con tranquilidad, para hacerlos bien y sin nerviosismo".

Según se ha quejado Vox, los contactos aún no han comenzado, cuando están a punto de cumplirse tres semanas de las elecciones del 17 de mayo que dejaron al popular Juanma Moreno a dos escaños de reeditar su mayoría absoluta y con la necesidad de negociar con Abascal para conservar al Junta.

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, consideró el lunes "profundamente irresponsable" que Moreno aún no hubiera contactado con el portavoz de su grupo en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, para empezar el diálogo.

Y envió al popular un consejo a modo de aviso: que hablase con sus compañeros de partido en Extremadura, Aragón o Castilla y León para que le digan lo fácil que es negociar con Vox cuando se hace con seriedad y lo mal que responde cuando hay "algún tipo de chantaje".

Una advertencia a la que desde el entorno de Moreno responden insistiendo en pedir prudencia y calma y recordando que el nuevo Parlamento no se constituye hasta el 11 de junio.

Una vez pactado Castilla y León se espera que Moreno "descuelgue el teléfono" ya, como exige Vox para negociar el posible cuarto acuerdo autonómico de esta nueva era de entendimiento Feijóo-Abascal que la izquierda cree que emularían en un futuro Gobierno de España. EFE

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