Las ex monjas de Belorado aseguran que les quieren "imputar delitos que jamás" han cometido contra sus hermanas mayores

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Las ex monjas clarisas de Belorado han expresado este viernes su "perplejidad" por el auto de la jueza de Bilbao que investiga el caso de supuesto trato denigrante a cinco religiosas mayores, por el que se pone fin a la instrucción y se da traslado a Fiscalía y acusación para que formulen su escrito acusatorio o pidan el sobreseimiento de la causa, de forma que todo apunta a que las investigadas se sentarán en el banquillo de los acusados. "Se nos quiere imputar unos delitos que jamás hemos cometido contra nuestras hermanas mayores", han asegurado.

En un auto, hecho público este viernes, la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao considera que siete de las ocho ex monjas investigadas, indiciariamente, habrían cometido contra cinco religiosas mayores delitos de coacciones, trato denigrante, abandono, omisión de socorro, y contra el patrimonio, como administración desleal y apropiación indebida.

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De esta forma, la jueza acuerda seguir las diligencias previas incoadas por los trámites del procedimiento abreviado y seguirán como encausadas Laura García de Viedma (Sor Isabel), Susana Mateo Cruz (Sor Sión), Roser Mas Selles (Sor Berit), Isabel Berta Jiménez (Sor Israel), Susana Varo Navarro (Sor Paloma), María Ana Paz Rubín (Sor Belén) y Sandra del Río Domínguez (Sor Alma). Respecto a la octava investigada Zaida Pinar Navarro (Sor Myriam), que dejó el monasterio de Belorado, se ha acordado el sobreseimiento al no haber indicios de su participación e los hechos.

Las exreligiosas investigadas han difundido un vídeo al que pone voz y cara Sor Paloma. "En nombre de la comunidad, quiero compartir y expresar nuestra perplejidad en estas circunstancias que nos tocan vivir", dice.

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Sor Paloma afirma que se les quiere imputar unos delitos que "jamás" han cometido contra sus "hermanas mayores". Además, aseguran que están "en manos de Dios" y que todo lo que han hecho hasta ahora lo han hecho "en su nombre".

El 13 de mayo de 2024 las exclarisas publicaron el "Manifiesto Católico" en el que la abadesa, en representación de otras compañeras, expresaba su voluntad de abandonar la iglesia católica, y declaraban que no reconocían la autoridad del Papa al considerarle "usurpador de la Santa Sede", lo que dio lugar el Cisma y por lo que fueron "excomulgadas".

Los hechos que se imputan a las siete exmonjas se remontan al 18 de diciembre cuando la Guardia Civil, que realizaba labores de apoyo a la comitiva judicial, se trasladó al convento de Orduña (Bizkaia), donde se habían alojado las investigadas junto a cinco hermanas mayores de entre 87 y 101 años, y encontraron a estas últimas en "condiciones degradantes", por lo que fueron trasladadas al Hospital de Basurto.

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