Pamplona, 18 may (EFE).- La medición mediante ecografía de la grasa subcutánea situada entre uno y dos centímetros por encima del ombligo permite detectar de forma precoz el riesgo de prediabetes y diabetes tipo 2, según un estudio del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra.
La investigación, publicada en la revista 'Journal of Diabetes and Its Complications', propone incorporar esta prueba, no invasiva y sin radiación, a la práctica clínica habitual para identificar el riesgo metabólico en personas con exceso de adiposidad.
PUBLICIDAD
El trabajo, realizado sobre 103 pacientes adultos, concluye que aquellos con un espesor máximo de grasa subcutánea superior a 1,8 centímetros presentaron valores significativamente más elevados de presión arterial sistólica, insulina, triglicéridos y creatinina, así como una probabilidad claramente mayor de padecer prediabetes o diabetes.
"No podemos limitarnos solo al peso y al índice de masa corporal; con esta prueba podemos ver dónde se acumula la grasa, y esa información puede ser clave porque no toda la adiposidad del vientre tiene el mismo significado metabólico", ha explicado en un comunicado la doctora Carolina Perdomo, especialista en Endocrinología y firmante del estudio.
PUBLICIDAD
Perdomo ha añadido que la incorporación de esta técnica tanto en atención primaria como en distintas especialidades "abre la posibilidad de detectar de forma precoz a personas con alteraciones metabólicas o con mayor probabilidad de desarrollarlas", y ha avanzado que su equipo trabaja ya en estudios longitudinales con muestras más amplias.
La diabetes afecta en España a cerca de seis millones de personas, según la Sociedad Española de Diabetes, y la variante tipo 2 supone entre el 80 % y el 90 % de los casos diagnosticados.
PUBLICIDAD
El director del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica, Javier Escalada, ha recordado que se trata de una enfermedad "prácticamente asintomática en sus fases iniciales" y ha insistido en la importancia de las pruebas rutinarias a partir de los 35 años, así como en los menores de esa edad con sobrepeso u obesidad y factores de riesgo asociados.
Escalada ha subrayado, asimismo, la relevancia de mantener un peso saludable, realizar actividad física y seguir una dieta equilibrada como medidas básicas de prevención. EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

