Ubican el móvil del acusado en la zona donde residía el septuagenario muerto en Bilbao

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Bilbao, 15 may (EFE).- Agentes de la Ertzaintza que investigaron la muerte de un septuagenario ocurrida el 5 de octubre de 2021 en Bilbao han explicado que, fruto de la información que ofrecen las antenas de telefonía, ven "compatible" que el móvil del acusado se encontrara en el área geográfica donde residía el fallecido el mismo día y a la hora en que ocurrieron los hechos.

Asimismo, han sostenido que el terminal de la víctima había registrado como contacto, pocas horas antes de su fallecimiento, el número telefónico del procesado con el mismo nombre que éste utilizaba en la red de contactos en la que ambos se habrían conocido.

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La sección segunda de la Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido este viernes la tercera jornada del segundo juicio con resultado de muerte contra Nelson D.M.B, quien cumple ya tres condenas que superan los 37 años de prisión por delitos de asesinato, intento de homicidio y estafa continuada. En conjunto, se le atribuyen cinco muertes y dos intentos de homicidio.

Los hechos ahora enjuiciados están relacionados con la muerte de un hombre de 73 años en un piso de la capital vizcaína que habría fallecido por una insuficiencia cardiorrespiratoria, presuntamente tras ser estrangulado.

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Un total de 15 testigos han tomado parte en una sesión que se ha prolongado por más de 5 horas, en la que se han presentado las pruebas periciales a cargo de la policía científica.

Durante la sesión, agentes de la sección de Nuevas Tecnologías de la Ertzaintza han detallado el informe que elaboraron sobre las áreas de cobertura de antenas telefónicas -celdas- que vendría a determinar que entre las 20.20 y las 21.15 horas del día de los hechos el teléfono del acusado se encontraría en el área geográfica del domicilio del fallecido, en el barrio de Txurdinaga.

Los agentes también han detallado que sobre las 21.25 horas las celdas telefónicas situarían su terminal en la zona donde residía el procesado, en la calle Cantera, a 2,5 kilómetros de distancia.

A este respecto, un informe elaborado para la defensa por una ingeniera de telecomunicaciones, que también ha comparecido, ha aclarado que no es posible ubicar la terminal en un sitio "específico" de modo "exacto".

Por su parte, ertzainas de la Sección de Nuevas Tecnologías de la Policía Científica se han referido al teléfono del fallecido desde el que se realizaron dos transacciones por importe de 3.000 euros.

Según han indicado, el terminal podía ser desbloqueado mediante reconocimiento facial y huella dactilar, aunque han advertido que un dedo inerte no emite los campos electromagnéticos necesarios para iniciar la terminal.

El patrón de la víctima siempre sería un hombre homosexual, de entre 40 y 73 años, sin mascotas y que en la mayorías de los casos vivían solos. La mayoría de los cadáveres aparecieron sentados en el sofá de la vivienda, de forma natural y sin violencia o desorden en el inmueble.

Han incidido además en que en el caso del varón de 73 años ahora juzgado, las dos transferencias bancarias se realizaron a las 21.00 y 21.02 horas del 5 de octubre, mientras que la autopsia determinó la muerte entre las 20.00 y las 21.00 horas.

Las dos transferencias realizadas en favor del encausado fueron las únicas operaciones de este tipo registradas en la cuenta bancaria de la víctima durante ese año.

La cuarta sesión se reanudará el próximo lunes con la declaración de hasta una decena de médicos forenses. El juicio está previsto concluya el miércoles con la entrega del veredicto al jurado.

El Ministerio Fiscal pide para el encausado un total de 16 años por homicidio y estafa, pena que la acusación particular eleva a 30 al entender que se está ante un asesinato y robo con violencia. EFE

ida/cc/mcm

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