Peritos del caso ataúdes concluyen que faltaron 4.500 féretros para prestar los servicios

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Valladolid, 11 may (EFE).- Dos peritos que han declarado este lunes en el juicio del conocido como caso ataúdes han concluido que, en la funeraria del grupo El Salvador de Valladolid, faltaron 4.500 para prestar los servicios que desarrollaron.

Así lo han señalado, ambos funcionarios del Servicio de Aduanas de la Administración Tributaria, al exponer las conclusiones de un informe que elaboraron en junio de 2020 para conocer cuantos féretros había comprado la funeraria y si eran suficientes o no para desarrollar su trabajo.

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El juicio se celebra en la Audiencia de Valladolid contra veintitrés personas acusadas de retirar féretros a los difuntos justo antes de su cremación, para llevarlos de nuevo al tanatorio y ponerlos otra vez a la venta.

Durante su comparecencia, han aclarado que su estudio correspondió al periodo comprendido entre 2001 y 2014 y no lo extendieron a años previos porque no disponían de datos suficientes en la Agencia Tributaria de esa etapa anterior.

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Para el examen que elaboraron, trataron de comprobar qué servicios prestó el grupo funerario que necesitase aportar un féretro, contar la compras de ataúdes que realizaron y contrastarlas con las que figuraban en las cuentas de los proveedores.

Los peritos han desglosado los resultados de su función, que plasmaron en un centenar de folios, año por año, y han explicado que hallaron facturas de compras sobre las que no les cabe duda de que eran falsas.

Encontraron algunas con anotaciones en las que se encontraba inscrito o señalado en un pósit "solo pago de IVA" y no vieron que se hubiera hecho el abono de la factura completa. Si solo se pagó el IVA se trataba de facturas sin contenido, sin fondo, han explicado.

También constataron que no había correspondencia entre facturas que figuraban como pagadas y movimientos en cuentas bancarias.

"Cuando querían lo hacían perfectamente, ponían el pago por banco y su número de factura; pero esto -que hacían en determinadas facturas- era para nota", ha expresado uno de los peritos.

También certificaron que había un proveedor de ataúdes al que siguieron facturando cuando ya había muerto y que otro proveedor al que también facturaban no aparecía como persona física y no le pudieron localizar ni por el nombre, ni el DNI ni la cuenta bancaria -no existía- .

Determinaron que la funeraria habría prestado servicios sin tener los féretros necesarios para ello; habrían faltado más de 4.500 ataúdes -compraron 4.500 menos de los necesarios-.

Parte de las defensas han centrado sus preguntas en que hace años muchos trabajos se pagaban con dinero en efectivo y en que la obligación de las empresas para conservar las facturas se calcula entre cuatro y seis años.

Las acusaciones se enfrentan a peticiones de pena por los delitos de constitución de organización criminal, pertenencia a organización criminal, apropiación indebida, estafa, contra el respeto a los difuntos, blanqueo de capitales y falsedad en documento mercantil.

La vista oral continuará el próximo 18 de mayo con la declaración de más peritos. EFE

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