Madrid, 26 abr (EFE).- El Racing de Santander no pudo responder a la victoria del Almería, que se impuso este domingo por 2-4 al Granada, y vio reducida a dos puntos su ventaja sobre el conjunto andaluz, tras ser incapaz de pasar del empate (0-0) en su visita al campo del Ceuta.
Un resultado difícil de imaginar ante la infinidad de ocasiones que generó el conjunto cántabro en su visita al Alfonso Murube, donde los de José Alberto, el equipo más goleador de la categoría, se vieron lastrados por su falta de pegada.
Algo inimaginable en un equipo que promedia más de dos goles por partido, una media que se habían disparado todavía más en las cuatro últimas jornadas en las que el Racing había contabilizado trece tantos.
Pero unas veces el buen hacer del guardameta local Guille Vallejo, que firmó alguna que otra intervención milagrosa, y otras el palo, como en un remate de Peio Canales a los sesenta y un minutos, privaron del gol al equipo santanderino.
Y cuando marcó, hasta en tres ocasiones, el tanto no subió al marcador por dos fueras de juegos milimétricos del delantero georgiano Giorgi Guliashvili en el arranque de la primera y de la segunda mitad, y otro del gambiano Suleiman Camara en el tiempo de prolongación.
Un 'tropiezo' que no impedirá al Racing seguir al frente de la clasificación de LaLiga Hypermotion, eso sí, con tan sólo dos puntos de ventaja sobre el Almería, segundo, y cuatro sobre el Deportivo de La Coruña, tercero, el equipo que marca la divisoria entre la promoción y el ascenso directo
Un ascenso que tiene metido entre ceja y ceja el atacante del Almería Sergio Arribas que lideró la victoria (2-4) del conjunto indálico en el campo del Granada con un triplete en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Esos tres goles confirmaron el paso adelante que Arribas ha dado desde que llegó al conjunto andaluz en el verano de 2023, procedente del Castilla, como un talentoso mediapunta con facilidad para llegar al área rival.
Cualidades a las que Arribas, de 24 años, ha añadido, especialmente esta campaña, una contundencia que pocos hubieran podido imaginar, como dejó claro en Los Cármenes, donde se transmutó en un auténtico 'killer' del área en la jugada de su segundo gol.
Esa evolución no ha pasado desapercibida para clubes como el Sporting de Lisboa que parece haberse fijado en un Sergio Arribas que, a día de hoy, sólo piensa en devolver al Almería a la máxima categoría del fútbol español.
El mismo sueño que persigue el Deportivo de La Coruña, que no pudo defender la segunda plaza en la que arrancó la jornada, tras ser incapaz de pasar el sábado del empate (1-1) en su visita al campo del Burgos.
Fue una igualada no exenta de polémica, ya que el gol del empate del Burgos llegó en una acción del italiano Giacaomo Quagliata que pese a que el colegiado no castigo como penalti en primer instancia, acabó convirtiéndose en un penalti tras revisar el árbitro las imágenes.
Punto culminante de un tenso encuentro en el que el Deportivo, que acumula ya ocho partidos consecutivos sin perder, cayó en las redes de un Burgos, que se ha convertido en un firme candidato a jugar la promoción de ascenso, gracias a un formidable trabajo defensivo.
Una fórmula que contrasta con la del Castellón que parece haber apostado por el intercambio constante de golpes como el mejor camino para regresar a una Primera División, en la que el conjunto 'orellut' no milita desde hace treinta y cinco años.
Filosofía que propició un espectacular duelo en La Rosaleda, donde los de Pablo Hernández derrotaron el sábado por 2-3 a un Málaga, otro de los aspirantes al ascenso, que como el conjunto albinegro sólo sabe mirar a la portería rival.
Una vocación ofensiva que encarna como pocos el joven delantero del Málaga Chupe, que cerró la contienda con dos dianas. Un doblete insuficiente para impedir la victoria de un Castellón que se llevó los tres puntos de la capital de la Costa del Sol con un triplete de Cala.
Tres goles que reafirmaron a los de Plana, que ocupan la cuarta posición, en unos puestos de promoción a los que se aupó un Eibar que es con diferencia el mejor equipo en la segunda vuelta del campeonato.
De hecho, los de Beñat San José, que se impusieron el viernes por 0-3 al Albacete con un tripete de Jon Bautista, tan sólo han perdido un partido en los tres últimos meses de competición.
Once victorias y cuatro empates que han situado al Eibar, en espera del encuentro que Las Palmas disputará este lunes en el campo del Cádiz, en la sexta posición, la última que permite disputar las eliminatorias de ascenso.
Una dinámica positiva que contrasta con la del Zaragoza que se hundió en la penúltima posición, tras caer este domingo por 1-0 ante el Huesca, en un encuentro que acabó con una salvaje agresión del portero argentino Esteban Andrada al capitán del equipo oscense Jorge Pulido.
Tras ser expulsado a los noventa y ocho minutos por empujar a Pulido, el guardameta perdió por completo el control y buscó sobre el campo al jugador del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara.
Agresión que dio inicio a una monumental trifulca entre los jugadores de ambos equipos que acabó con las expulsión del portero del Huesca Dani Jiménez, por un puñetazo a un rival, y del defensa del Zaragoza Dani Tasende, por dar una patada a un oponente.EFE

