Un entrenador de fútbol acepta dos años de cárcel por pedir fotos sexuales a sus jugadoras

Guardar

Barcelona, 22 abr (EFE).- Un entrenador de fútbol que afrontaba veinte años de cárcel por pedir fotos sexuales a tres jugadoras menores a través de redes sociales ha aceptado una condena de dos años y dos meses de prisión, aunque no tendrá que ingresar porque se le ha suspendido la pena.

En una vista celebrada en la sección décima de la Audiencia de Barcelona, el joven ha sido condenado "in voce" por cuatro delitos sexuales cometidos cuando entrenaba un equipo de fútbol femenino de Llerona (Barcelona), entre 2018 y 2020.

La condena es fruto del acuerdo entre el ministerio público y la defensa del acusado, que han pactado una condena de dos años y dos meses de prisión, cuatro años de inhabilitación para trabajar con menores y el pago de una indemnización de 10.500 euros.

En la vista, el procesado, que entrenó a las víctimas entre las temporadas 2018-2019 y 2019-2020, pidió fotografías íntimas a tres de sus jugadoras, que entonces tenían 14 años.

El tribunal ha aceptado la petición de la acusación y la defensa y ha acordado la suspensión de la pena de cárcel impuesta, dado que el culpable no tiene antecedentes penales ni policiales y ha abonado ya a las víctimas un total de 8.000 euros en concepto de reparación del daño causado como responsable civil, 3.000 a dos de las tres menores, así como 4.500 a una tercera.

El acuerdo incluye, asimismo, una atenuante por esta cuantía pagada, además de otra por dilaciones indebidas, ya que el procedimiento se vio paralizado durante tres años cuando aún no se había elevado a la Audiencia de Barcelona.

El tribunal ha acordado la suspensión de condena planteada por las partes, al valorar que el entrenador acude voluntariamente, desde el año 2020, a terapia.

La suspensión de la pena durará cuatro años, por lo que si el entrenador delinquiera en este periodo de tiempo se le exigiría ingresar en prisión, aunque fuese por infracciones de otro tipo.

La sentencia incluye un curso para delincuentes sexuales, pero no tendrá que hacerlo si el condenado demuestra que su evolución psicoterapéutica es "estable" y "favorable".

Tras reconocer los hechos, el acusado ha manifestado ante las magistradas "arrepentimiento" y ha pedido perdón, además de afirmar que seguirá "haciendo terapia". EFE