Madrid, 21 abr (EFE).- La batalla generacional que representó el duelo entre Kaitlin Quevedo, de 20 años, y la estadounidense Venus Williams, de 45, acabó del lado de la española que se impuso por 6-2 y 6-4 para situarse, por primera vez en su carrera en la segunda ronda de un WTA 1000.
La jugadora canaria, formada tenísticamente en Florida e invitada del torneo, debutante en el cuadro principal de Madrid, tardó una hora y 42 minutos en solventar un compromiso que empezó al aire libre y terminó con el techo de la pista central de la Caja Mágica cubierto a causa de la lluvia.
Venus, que se resiste a la retirada y acepta las numerosas invitaciones de torneos, finalista en Madrid en el 2010, tuvo un paso breve por su séptima presencia en la competición. No fue capaz de batallar ante la española en su primer partido en tierra desde Roland Garros 2021.
La exnumero uno del mundo, que posee un total de nueve títulos en tierra batida, el más reciente en Acapulco 2010, tuvo una ventaja de 3-0 en el segundo set pero no fue capaz de frenar la reacción de la española, que cerró la victoria y se citó con la estadounidense Hailey Baptiste.
La victoria más importante de Quevedo supuso el adiós de una jugadora legendaria como Venus Williams, que mostró la falta de recursos con 45 años para mantener el nivel de exigencia de sus adversarias, más jóvenes y preparadas físicamente.
La española, con 20 años y 67 días la más joven en ganar un partido del cuadro principal del torneo madrileño, irrumpió con solvencia sin sentir el impacto de enfrentarse a una leyenda como la estadounidense y ganó la manga inicial por 6-2, aunque un bajón al inicio del segundo la puso 3-0 abajo. Reaccionó e igualó a tres juegos. La lluvia apareció y el partido se detuvo para cerrar la cubierta de la pista. Después, amarró la victoria, la primera que logra en un WTA 1000. EFE

