Robles pide a Feijóo que no sea equidistante y tome partido ante los insultos a Delcy

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Madrid, 20 abr (EFE).- La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha pedido al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que no sea equidistante y que tome partido ante los insultos racistas de este sábado en la Puerta del Sol contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

"A mí me molesta siempre mucho la equidistancia. Creo que en la vida hay que tomar partido hasta marcharse, como decía el poeta. Nunca vale la equidistancia", ha insistido Robles, en declaraciones a TVE, al ser preguntada por la respuesta de Feijóo a los calificativos de "mona" que se profirieron contra Rodríguez durante un acto con la premio Nobel de la Paz María Corina Machado y en presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el pasado sábado en la Puerta del Sol.

"Yo no estoy de acuerdo ni con los que insultan ni con los que son insultados", ha sido la respuesta de Feijóo ante los gritos que se corearon de "Fuera Mona" durante la actuación del cantante venezolano Carlos Baute.

Para Robles, esa expresión es "absolutamente inaceptable y rechazable" y ha pedido, en estos casos, ser "muy contundentes" en posicionarse respecto a ello al margen de la ideología que cada uno tenga.

"Nunca la descalificación y mucho más estas descalificaciones homófobas. A veces una cosa es que queramos ser diplomáticos y queramos tener buenas relaciones, pero no cabe esta equidistancia porque cuando hay una agresión, como en este caso, no se puede aceptar", ha recalcado Robles.

Respecto a si da credibilidad a las declaraciones del extesorero del PP Luis Bárcenas que ha confirmado en la Audiencia Nacional que encargó a un preso borrar audios "relacionados" con "M.R.", siglas que, según ha dicho, respondían al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, Robles ha dicho que son los tribunales a los que corresponde valorar la certeza o no de las declaraciones de los testigos.

No obstante, ha asegurado que el caso Kitchen "en abstracto, es una de las páginas más negras de la historia del Ministerio del Interior" y que le produce "sonrojo". EFE