Fiscal mantiene 2 años por maltrato para el acusado de asesinar a la pareja de su ex

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Valladolid, 20 abr (EFE).- La Fiscalía de Valladolid mantiene la petición de pena de dos años y diez meses de prisión para un militar acusado de violencia machista contra su expareja, que era compañera sentimental de un hombre al que supuestamente mató el procesado en Viana de Cega (Valladolid) en enero de 2025.

Jorge Luis M.S. está acusado en este procedimiento por delitos de maltrato, coacciones y acoso a su expareja.

El juicio, que ha quedado visto para sentencia, se ha celebrado este lunes en los juzgados de Valladolid con un año y tres meses de retraso y nueve señalamientos.

La acusación particular se ha adherido a la petición de penas de la fiscal, mientras que el abogado defensor ha pedido la libre absolución por estos hechos, así como que se tenga en cuenta la dilación de este juicio como una atenuante cualificada.

El acusado, militar de profesión en el momento de los hechos y actualmente recluido en una prisión militar en Alcalá de Henares (Madrid), ha comparecido por videoconferencia y no ha querido responder a las preguntas sobre la muerte del novio de su expareja, pero sí lo ha hecho sobre los malos tratos, coacciones y acoso por los que se le juzgan, que ha negado.

Uno de los hechos que se han juzgado este lunes, y que Fiscalía y acusación particular consideran un delito de maltrato, es el relacionado con la pelea y las heridas que recibió la expareja de Jorge Luis M.S. en la madrugada del 14 de enero de 2025, cuando intentaba parar la pelea entre los dos hombres.

En concreto, el corte en la mano y el empujón que recibió la mujer mientras su novio recibía varias puñaladas que acabaron con su vida, unos hechos que se investigan y que se juzgarán de manera separada.

Entre lágrimas, ha narrado cómo en torno a las tres de la madrugada escuchó a dos personas que se peleaban y que vio a su novio pedir auxilio mientras era apuñalado.

Además, el encausado la empujó y la cortó en la mano cuando ella intentó parar la pelea, lesiones que atribuye a una acción intencionada.

La madre de la mujer ha declarado que aseguró haber visto marcas del empujón en la cadera, aunque el abogado de la defensa ha incidido en que no constan en los informes forenses.

Por su parte, los hermanos del fallecido —uno de los cuales vivía en la misma vivienda y otro en la de enfrente— han relatado que redujeron entre ambos al encausado y que después llamaron a la Guardia Civil, y han incidido en que la mujer se encontraba "en shock".

Los otros dos delitos por los que se acusa al exmilitar, uno de coacciones y otro de acoso, tienen que ver con diferentes incidentes entre diciembre de 2023 y la fecha del apuñalamiento: el envío insistente de mensajes para recuperar la relación pese a que ella le dejara claro que no iban a volver y que el procesado apareciera en Viana de Cega sin motivo.

También ha consumido buena parte del proceso una discusión en la que la expareja termina por refugiarse en un baño y llamar a su madre porque "tenía miedo".

Según ha explicado la mujer, desde diciembre de 2023 hasta la primera mitad de 2024 residía en la casa del encausado en Valladolid por sus hijas -convivieron durante dos décadas y tenían dos hijas menores de edad en el momento del apuñalamiento- y se encerró en el baño para no discutir.

Sin embargo, el acusado abrió la puerta con una herramienta, la gritó y le quitó durante unos minutos el móvil, unos datos que no habían salido antes y que la acusación particular ha atribuido al trabajo psicológico llevado a cabo por la mujer durante estos meses.

Por su parte, los hermanos del fallecido han reconocido que conocían estos episodios de boca de su hermano y también han señalado el “chantaje” que hacía el acusado a su expareja con sus hijas. EFE

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