Irene Dalmases
Barcelona, 20 abr (EFE).- Hace diez años, crítica con el régimen de Recep Tayyip Erdoğan, la pensadora turca Ece Temelkuran abandonó su país para "escapar del fascismo, poder escribir y, sencillamente, existir" y se convirtió en una más de 'La nación de los extraños', título de su último ensayo, traducido ahora al español.
En una entrevista con EFE este lunes, Temelkuran, colaboradora habitual de The Guardian, The New York Times o Le Monde, ha señalado que la "nación de los extraños" la componen "todas aquellas personas que hoy tienen dificultades para mantenerse humanas, más que nadie, los refugiados, los demandantes de asilo, los migrados, los exiliados, gente que ha tenido que reinventarse desde cero y transitar por su propio apocalipsis".
La obra, publicada en castellano por Anagrama, cierra una suerte de trilogía que inició con 'Cómo perder un país' y 'Juntos', donde instaba a sus lectores a "plantar cara" ante la amenaza de un fascismo global y reivindicaba la atención como forma última de amor radical.
Ahora, sostiene que los "pioneros" de esta nación pueden enseñar a "sobrevivir y preservar la dignidad, aunque no sólo ellos, porque es una nación que nos acoge a todos los que, por ejemplo, miramos hacia Gaza con horror y decimos que esto no puede ser".
"En los últimos años -prosigue la escritora- han pasado muchísimas cosas que creíamos que no podrían ser y, no obstante, han sido. Por tanto, la nación de los extraños no deja de ser la de los que no son tomados en consideración, la de los que no cuentan en el mundo contemporáneo en el que vivimos".
Aficionada a la escritura de cartas, desde que a los cinco años decidiera enviar una misiva a su tío, el libro lo construye a partir de este género, desde su llegada a un frío Hamburgo en 2022, tras pasar unos años en Croacia, y recalar, posteriormente, en Berlín, desvelando algunas de las situaciones por las que ha pasado por su condición de refugiada, sin obviar crisis personales.
No ha escondido que hoy es alguien que, en la cincuentena, está "hecha un lío", un "ser humano que intenta llegar a otros seres humanos que se sienten sin hogar en este mundo", una mujer que viene de una tierra "en la que aquello que es feo se confunde con lo bonito, donde lo que es correcto se confunde con lo equivocado, la tierra de la confusión y la fatiga".
En este deambular por Europa, y también cuando ejercía como articulista en su país, ha aprendido que "solas no sobrevivimos, no podemos ir a ningún sitio".
Por tanto, argumenta, "sólo podremos avanzar sobre la base de la amistad, creo que este será el concepto central del movimiento político que nos puede llevar a la solución de este momento".
Desde hace años, recuerda, defiende que debe haber "una revolución moral para combatir el neoliberalismo", sin obviar que "hay muchas ideas, pero, también, ira, fatiga, un enfado generalizado".
"Creo -ha apuntado- que para que haya un cambio, un contraste con el neoliberalismo y el ascenso del fascismo, tiene que haber un pathos (un estado de ánimo) y en mi nuevo libro lo que intento es ofrecer un lenguaje que nos permita articular este pathos".
A su juicio, en esta etapa histórica, en la que el cambio climático es otro de los problemas, el movimiento político que tiene que tener lugar, "sólo será posible si se basa en las emociones políticas, es lo que nos debe inspirar, porque no estamos solos, somos muchos los que nos sentimos ignorados como humanidad".
Aunque reconoce que el libro no intenta ofrecer una solución política, sí "busca decirle a quien me quiere leer que le veo, le entiendo y creo que podemos sobrevivir juntos a esta situación, además de ser una manera de reconocer la fatiga y la ira de tantos".
"Ha sido una obligación moral escribir este libro respondiendo a lo que ya había diagnosticado en obras anteriores", ha precisado su autora.
Ece Temelkuran, que una vez perdió un avión en Beirut porque por megafonía la llamaban pronunciando su nombre como "Ese, Ese" y no se sintió identificada, inaugurará esta tarde junto con la presidenta del PEN Català, Laura Huerga, la Asamblea ICORN en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, en la que participarán representantes de noventa ciudades de todo el mundo, escritores, activistas y profesionales del ámbito cultural y los derechos humanos. EFE
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