La familia de la única ingresada por el caso de Adamuz pide representarla dado su estado

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Málaga, 16 abr (EFE).- La familia de la única hospitalizada por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), la malagueña Raquel García, ha solicitado al juzgado que le permita, dado su estado clínico, representarla para la toma de decisiones, entre otras las de tipo médico para su recuperación.

García, que, según fuentes próximas este jueves, permanece estable dentro de la gravedad en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de Málaga por el siniestro en el que murieron 46 personas el pasado 18 de enero, dio a luz este sábado a un niño que está en buen estado, de nombre Teo.

Ante lo que consideran como una situación de limbo legal, la petición efectuada por la familia, admitida a trámite por el juzgado, es el inicio de un expediente de jurisdicción voluntaria de curatela (medida judicial de apoyo para personas con discapacidad que necesitan asistencia continuada, respetando su voluntad y deseos) representativa en favor de ella, que está en proceso, según ha informado a EFE la abogada María Reina, del despacho de letrados dirigido por Daniel García Prieto.

Ese expediente, previsto para los adultos que no pueden tomar decisiones plenas por enfermedad o causas sobrevenidas, como es el caso de Raquel -de profesión abogada-, busca designar a lo que se conoce como un curador para atender la necesidad urgente de que alguien pueda gestionar todas sus cuestiones, tanto económicas como médicas.

La solicitud se formula ante el tribunal de instancia del lugar de residencia de la persona en cuestión, en este caso Málaga, y se le explica lo sucedido, la situación personal, se aporta documentación médica y se propone a un familiar para que la represente.

Tras la admisión a trámite, el juzgado ha efectuado requerimientos para explorar la situación personal y médica de la afectada; puede solicitar más informes sanitarios y nombrar a un perito forense para que vaya a analizarla y estudiará quién es la persona adecuada como curador.

Se da intervención al ministerio fiscal y puede entrevistar a familiares con el fin de determinar quién es el más apropiado para ejercer la curatela, que no es algo definitivo, sino que está en función de la evolución de la afectada.

Raquel va evolucionando poco a poco, y la idea de la familia es trasladarla a un centro más especializado, para lo que se necesita recibir dinero para sufragar los gastos, por lo que precisan actuar en nombre de ella y, entre otras cosas, no han podido personarse aún en el procedimiento judicial.

La abogada de la familia ha expresado que no se es consciente de la de cosas que se pueden hacer de forma independiente en cuanto a gestiones diversas o pago de impuestos y seguros que gestiona cada uno con sus cuentas y su teléfono móvil, por lo que son muchas las cuestiones a las que ahora no se puede acceder porque la situación no lo permite y, en consecuencia, necesitan que ese procedimiento se acelere.

Según publica el diario 'ABC', para la familia el nacimiento de Teo ha sido "un rayito de esperanza", mientras sigue la batalla para que se le permita personarse en el caso y acceder a las ayudas para gastos sanitarios.

La familia de Raquel, de 32 años y que tenía su despacho en Madrid, ha atendido al referido periódico y la han definido como luchadora y bondadosa.

Tres días antes del accidente, ella firmó la compra de una casa en Málaga para trasladarse a esta ciudad y formar un hogar con la llegada de Teo.

Raquel iba en el tren con su perro, Boro, que se perdió tras el accidente, aunque fue encontrado cuatro días después del llamamiento efectuado por su familia y un dispositivo de búsqueda en el que participaron varios servicios de emergencias y 200 voluntarios.

Ana, su hermana, herida también en el siniestro, lanzó desde el principio un llamamiento de ayuda tras la desaparición del can a través de redes sociales. EFE