Ni contratos, ni mails ni informes: Hacienda ve ficticios los trabajos de Pujol Ferrusola

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San Fernando de Henares (Madrid), 14 abr (EFE).- Los inspectores de Hacienda que investigaron el caso Pujol se han mostrado convencidos de que los trabajos de intermediación por los que Pujol Ferrusola, primogénito de la familia, cobró 14 millones de empresarios en ocho años eran ficticios: "No había contratos, ni correos, ni informes de avance".

Dos inspectores de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) que analizaron la actividad económica de Pujol "Junior" han declarado este martes en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra el expresident Jordi Pujol y su familia por la fortuna oculta en Andorra, que la Fiscalía cree amasaron con comisiones ilegales de empresarios.

En la sesión de hoy la sala ha escuchado además a otros dos peritos contratados por la defensa de Josep Cornadó, expresidente de la constructora Copisa: los inspectores de Hacienda en excedencia Francisco Piedras y Manuel Vicente-Tutor, ambos imputados en la causa abierta a Cristóbal Montoro, exministro de Hacienda con el PP, por cobrar presuntamente comisiones ilegales de empresas gasísticas a cambio de favorecer sus intereses mediante reformas legislativas.

Los dos peritos de Copisa han justificado los pagos de la constructora a Pujol Ferrusola por labores de intermediación porque ofrecía "oportunidades de negocio", sin que existiera constancia documental de esos servicios, dado que se trataba de un asesoramiento verbal.

Una tesis de la que discrepan frontalmente los inspectores de Hacienda, quienes han cuestionado la veracidad de esos trabajos de asesoramiento por los que Pujol Ferrusola facturaba de empresas, unos pagos que la Fiscalía considera eran comisiones a cambio de adjudicaciones de contratos públicos de la Generalitat de Cataluña.

Los inspectores de Hacienda fundamentan sus dudas en la falta de "soporte documental" que acredite los trabajos de intermediación. "En la mayoría de casos no existía contrato, ni correos, ni hitos en el caso de las operaciones para alcanzar determinados logros, ni informes de avance sobre el resultado de la ejecución", han apuntado.

"Nos llamó la atención precisamente porque se trataba de facturas con importes muy elevados sin ningún soporte documental", han abundado los técnicos de la ONIF, que han añadido que les resulta "extraño" que empresas de la envergadura de Copisa, una firma multinacional, no guarde documentación en su base de datos sobre las operaciones vinculadas a Jordi Pujol Ferrusola.

Según los inspectores, las empresas de Jordi Pujol y su esposa Mercè Gironès -IMISA, Project Marketing y Active Translation- carecían de "medios materiales" suficientes para prestar los servicios por los que facturaban: contaban únicamente con una secretaria contratada a tiempo parcial para trabajos administrativos.

La conclusión de los técnicos de Hacienda es que Jordi Pujol Ferrusola controlaba "de forma personalísima" sus empresas, bajo el principio de "unidad de caja": "Había una confusión total de capitales entre la persona física y la sociedad".

Los inspectores han analizado también las sociedades interpuestas con las que Pujol "Junior" canalizó sus inversiones en algunos de los negocios bajo sospecha -como el vertedero de Cruïlles-, una estrategia con la que a su parecer trataba de "ocultar la titularidad real de las rentas para no tributar en España".

Asimismo, han señalado indicios de que los préstamos que Jordi Pujol Ferrusola firmó con empresarios mexicanos -y que según la Fiscalía eran operaciones de blanqueo de capitales- no eran reales: pese a su elevado importe, no constan garantías de devolución ni ningún recibí firmado por el acusado y la reclamación del vencimiento se produjo seis meses más tarde.

Por el contrario, los peritos designados por la defensa de Copisa -a la que las empresas de Pujol Junior facturaron entre 2004 y 2009 más de tres millones y medio de euros- han insistido en que, por sus contactos y experiencia, la figura de intermediario del primogénito del expresident está reconocida y es habitual en sectores como el de la construcción.

En este sentido han destacado que "en el año 2019 en España los agentes comerciales intervinieron en ventas por valor de 230.000 millones de euros generando un total de comisiones de casi 14.000 millones de euros".

Y han añadido que "España es el segundo país del mundo con mayor número de empresas de agentes comerciales independientes, casi 166.000 en 2019, y más del 70 por ciento de ellas son microempresas que o bien no tienen trabajadores o tienen un único trabajador -como era el caso de las sociedades de Jordi Pujol Ferrusola para estas labores de intermediación-.

Los peritos han comentado que "la parte humana es mucho más importante que una posible estructuración de medios materiales y en este sentido la mayor parte de las empresas de este sector funcionan simplemente con una persona física y un teléfono porque lo que se necesita es poner en contacto y encontrar la oportunidad de negocio".

Ambos peritos fueron socios directores de Equipo Económico y además Francisco Piedras fue director del Gabinete del ministro Montoro y Manuel de Vicente-Tutor fue director del Gabinete del director general de la Agencia Tributaria en la misma época, la del Gobierno del PP presidido por José María Aznar. EFE