Redacción deportes, 12 abr (EFE).- La doble campeona de Alemania Franziska Koch (FDJ Suez) se ha impuesto en la sexta edición de la Paris-Roubaix Femmes Hauts-de-France disputada entre Denain y el Velódromo André-Pétrieux, con un recorrido de 143.1 km, superando al esprint a una de las grandes favoritas, la neerlandesa Marianne Vos (Visma).
En un final muy apretado, emocionante, Koch ganó la partida por velocidad a la triple campeona del Mundo Vos, quien no pudo añadir a su palmarés de 258 victorias el monumento de los adoquines.
Franzisca Koch (Mettmann, 25 años) fue un rayo en el velódromo de Roubaix, donde alzó los brazos por escaso margen. Marcó un tiempo de 3h.30.14, a una media de 40,8 km/hora, impidiendo el sueño de Marianne Vos. Tercera plaza para la defensora del título, Pauline Ferrand Prévot, a 6 segundos. Otra de las grandes candidatas, la belga Lotte Kopecky, entró cuarta a 1.30 minutos.
Una prueba dura, con batalla desde el inicio en Deinze que empezó a resolverse con una escapada definitiva a 44 km de meta, cuando aún restaban 8 tramos adoquinados. Cuatro de las favoritas quedaron delante, la francesa Pauline Ferrand-Prévot, su compañera neerlandesa del Visma Marianne Vos, la Húngara Blanka Vas (SD Wors) y la alemana Franziska Koch (FDJ).
En Camphin-en-Pévèle atacó Koch con determinación, pero no pudo evitar la compañía de las dos corredoras del Visma, formando una mayoría interesante para sus intereses. Dos contra una por el título monumental del "Infierno del Norte".
El trío mantuvo una cómoda diferencia en torno al minuto, las tres pasaron si novedad por el legendario Carrefour de L'Arbre y todo indicaba a resolución al esprint. Pero lo intentó Koch a 4,4 de meta para evitar jugársela con Vos por velocidad.
Con el acelerón soltó a Ferrand Prevot, no a Vos, pero la francesa enlazó poco antes de entrar en el velódromo. Ya dentro, Ferrand trató de lanzar a su compañera, pero la reacción de la alemana fue inmediata. Vos y Koch a la par, un duelo precioso que se llevó la germana. El cuarto triunfo para su palmarés, y el más importante. Un monumento. EFE

