Redacción deportes, 11 abr (EFE).- La selección española se tomó la revancha este sábado ante Italia (16-12), su verdugo en el estreno de la División 1 de la Copa del Mundo que se disputa en Alejandrópolis (Grecia), y se queda a un paso de proclamarse campeona.
El conjunto dirigido por David Martín, ya clasificado para la Superfinal de Sídney (Australia) de este verano, donde defenderá el título conquistado el pasado mes de enero,, dependerá de sí mismo en la última jornada: le bastará incluso con caer en la tanda de penaltis ante Grecia este domingo (12:00 horas) para asegurarse el primer puesto de la división
España volvió a mostrar una imagen muy alejada de la versión irregular que sucumbió ante el combinado transalpino en su debut (10-12). Con un Álvaro Granados estelar, autor de cinco goles, el equipo nacional saldó cuentas pendientes con autoridad.
El arranque fue determinante. Un contundente parcial de 6-2 en el primer periodo marcó el rumbo del encuentro y permitió a los españoles jugar siempre con ventaja en el marcador. Italia intentó reaccionar, pero se encontró con una defensa firme y con la eficacia ofensiva de su rival en los momentos clave.
Lejos de relajarse, España asestó el golpe definitivo con otro parcial de 6-3 final que enterró cualquier atisbo de remontada italiana. Ni siquiera fue necesario un rendimiento sobresaliente en las superioridades numéricas (6 de 14) para sellar el definitivo 16-12. EFE
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