
La proximidad de las festividades de primavera en Andalucía, la Romería de El Rocío y la visita papal influyeron en la elección de la fecha para las elecciones autonómicas, planteando el reto de mantener elevada la participación ciudadana y evitar que el calendario festivo afecte la movilización del electorado. Según indicó Europa Press, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, situó como principales riesgos para su formación la posible abstención y el exceso de confianza de los votantes del Partido Popular Andaluz (PP-A) con miras a los comicios previstos para el 17 de mayo.
Durante una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press, Moreno expresó que el anuncio de la fecha electoral, realizado la noche del lunes, no buscó evitar coincidencias con las elecciones generales, y enfatizó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dispone del tiempo necesario para publicar el decreto de convocatoria en el Boletín Oficial del Estado. Declaró que “no debemos obsesionarnos con Vox” y defendió la necesidad de que el PP-A enfoque la campaña en su propio mensaje, sin mirar a la competencia ni replicar las estrategias de otros partidos.
Moreno detalló que la conclusión de la legislatura motivó la convocatoria de las elecciones, subrayando que escogió el 17 de mayo por ser una fecha “limpia”, libre de coincidencias con celebraciones populares que pudieran disminuir la concurrencia a las urnas. Admitió que cierta sorpresa hacia las fuerzas políticas rivales puede ser una consecuencia positiva de la elección de la fecha, afirmando: “Y si encima pillamos con el pie cambiado a nuestro adversario, mejor que mejor”.
El presidente andaluz insistió en que la apatía y la excesiva seguridad en lograr buenos resultados representan los desafíos más significativos para su partido en el proceso electoral. Explicó que “la abstención y el exceso de confianza son los dos grandes adversarios” y pidió a la militancia del PP-A una “participación importante” para mantener la estabilidad en la Junta de Andalucía. Relató su percepción de que existe en el ambiente la sensación de que no hay competencia, atribuyéndolo a que la candidata del PSOE-A, María Jesús Montero, no representa una opción de cambio tras más de dos décadas de presencia política en la región, considerándola un reflejo del presidente Sánchez en el territorio andaluz.
Moreno manifestó inquietud por las posibles consecuencias de un clima templado en primavera, con altas temperaturas que podrían llevar a la ciudadanía a disfrutar de actividades recreativas en lugar de acudir a votar. Esta situación, añadió, podría traducirse en la pérdida de apoyos clave en un contexto donde se prevé una participación electoral desigual.
Consultado sobre la estrategia del PP-A frente a Vox, Moreno defendió que su partido debe centrarse exclusivamente en proyectar un programa propio y no dedicar recursos a responder o vigilar las iniciativas de la formación dirigida por Santiago Abascal. Recalcó que “cuanto menos hablemos de Vox (en campaña), mejor” y defendió la denominada “vía andaluza”, argumentando que este modelo ha generado estabilidad institucional y ha funcionado en la comunidad, respaldado por indicadores económicos y sociales. Añadió: “Tenemos que pensar en nosotros mismos, no mirar por el espejo retrovisor a nadie. Si nosotros hacemos las cosas bien, somos el partido favorito de los andaluces”.
El líder autonómico declaró que el objetivo es evitar la dependencia de otras fuerzas en la gobernabilidad autonómica, e instó a no replicar los escenarios actuales de parálisis institucional observados en otras regiones, citando el caso de Extremadura y la presidenta María Guardiola como ejemplo de bloqueos derivados de la falta de mayoría clara.
Moreno reafirmó que la campaña del PP-A no debe consistir en incrementar la atención a Vox ni reaccionar a sus propuestas u opiniones. Señaló que “la campaña electoral no puede ser un permanente ojeo a qué hace Vox”, y consideró que la base de su candidatura radica en la moderación y en una política para la mayoría social de Andalucía, descartando tanto las propuestas calificadas de populistas y radicales como aquellas direccionadas hacia sectores minoritarios.
En cuanto a posibles acuerdos poselectorales con el PSOE-A, Moreno recordó antecedentes de pactos con la formación socialista cuando estaba liderada por Juan Espadas, pero desestimó la posibilidad de entendimientos con la actual candidata María Jesús Montero. Según recogió Europa Press, la describió como “la mano derecha del señor Sánchez más férrea que tenemos ahora mismo en el país”, señalando diferencias insalvables y una actitud que atribuyó a la estrategia política de confrontación promovida por el Gobierno central.
Moreno anticipó que el PSOE-A planteará una campaña electoral marcada por una actitud combativa y que, según él, puede derivar en prácticas que califica de “muy duras y muy sucias”. Argumentó que la estrategia de sus adversarios socialistas surge de un contexto de “desorientación y desesperación”, en contraste con la línea del PP-A enfocada en estabilidad y autodefinición.
La intervención de Moreno, según informó Europa Press, remarcó la necesidad de asegurar la movilización del electorado del PP-A y de mantener el foco en los desafíos propios, postulando la autonomía política frente al resto de actores. El presidente andaluz concluyó que, para su partido, la clave es evitar la autocomplacencia y asumir que la mayoría se construye sobre la dedicación a una estrategia propia y la conexión con el electorado, más allá de la observación constante sobre los rivales políticos.
Últimas Noticias
Dezcallar considera que el Gobierno ha hecho "lo que tenía que hacer" en el marco de los conflictos en Irán y Gaza


