
Una de las exalumnas del docente que enfrenta juicio en San Sebastián relató que, cuando cursaba sexto de primaria en Oiartzun, el profesor reproducía videos de pornografía en el aula y profería frases como "tú de mayor vas a ser un bollito" o "qué talla de sujetador usas", comentarios que describió como absolutamente inapropiados para estudiantes de 11 y 12 años. La acusación pública y el testimonio de las antiguas alumnas marcaron el comienzo del proceso judicial que se desarrolla en la Audiencia de Gipuzkoa, según informó el medio que cubrió la concentración y declaraciones.
De acuerdo con información publicada por la agencia, varias exalumnas del acusado participaron en una concentración frente a la sede judicial de Gipuzkoa, acompañadas por integrantes de la Asamblea Feminista de Oiartzun. El grupo llevó una pancarta con el mensaje, en euskera: "Os creemos, estamos con vosotras. Los agresores al fuego". Las jóvenes afirmaron que sus denuncias responden tanto a lo vivido directamente como a lo escuchado durante el tiempo en que fueron alumnas del procesado en el centro educativo de Oiartzun.
Tal como publicó el medio encargado de la cobertura, las exalumnas manifestaron que, durante sus clases en la escuela primaria, el docente no solo introducía videos de contenido sexual explícito, sino que también emitía propuestas para acompañarlas a sus hogares y sugería juegos que consideraban impropios para su edad. Uno de los ejemplos mencionados fue la invitación a "jugar al teto" o pedirles "bajad debajo de la mesa", prácticas calificadas como ajenas al ambiente educativo y dirigidas a estudiantes que rondaban los 11 y 12 años.
El medio detalló que el juicio, cuya primera sesión se llevó a cabo este martes, responde también a acusaciones formales contra el docente: ofrecer supuestamente dinero o regalos a tres menores a cambio de favores de carácter sexual. Las víctimas directas presuntamente formaban parte de la comunidad estudiantil durante los años en los que el profesor cumplía labores docentes en la localidad guipuzcoana.
Durante sus declaraciones ante los medios, una de las antiguas alumnas puntualizó que, independientemente de si la versión del acusado sostiene que era "totalmente ajeno a la realidad" y que las menores se le acercaban, en su opinión era "él quien se acercaba a las niñas, hacía comentarios fuera de lugar y las invitaba a acompañarlas a casa". Esta exalumna señaló que estos hechos, además de los comportamientos descritos en el aula, crearon un entorno que consideraban indebido y perjudicial para las menores.
Según reportó el medio, la concentración fue respaldada por asistentes de la Asamblea Feminista local, consigna que se interpretó como un respaldo explícito a las denunciantes. Las manifestantes portaron carteles y expusieron ante la prensa su versión de los hechos y el impacto que estas actitudes docentes tuvieron durante su periodo escolar. El acto de visibilización en las puertas de la Audiencia coincidió con el arranque formal del juicio, atrayendo cobertura local y presencia de colectivos comprometidos con la erradicación de la violencia de género y la protección de menores.
Otra joven involucrada en las denuncias expresó ante la prensa, siempre según consignó el medio, que el entonces profesor "se acercaba a las niñas, no se apartaba", añadiendo que esperaba un mayor grado de actuación institucional para evitar que tales comportamientos se produjeran, incluso si no hubieran derivado en denuncias formales. En sus palabras, los alumnos tuvieron que soportar conductas que excedían con mucho el rol académico, lo que para las afectadas demuestra la gravedad de sus testimonios.
De acuerdo con lo recogido por el medio, la investigación judicial se centra en determinar tanto la veracidad de los relatos proporcionados por las exalumnas como la posible comisión de delitos por parte del docente. El proceso incluye la revisión de pruebas documentales y testimonios de las denunciantes, sumados a las comparecencias y declaraciones recabadas durante la instrucción del caso.
El medio indicó que este caso ha generado debate en la comunidad educativa de Oiartzun, impulsando la reflexión sobre los mecanismos de protección de menores y la importancia de protocolos en centros escolares para responder ante posibles situaciones de abuso o acoso. Los hechos denunciados remontan a varios años atrás, cuando el ahora procesado ejercía como responsable de aula en el centro de primaria.
Según relatos recogidos por el medio en la concentración, la Asamblea Feminista de Oiartzun hizo un llamado a mantener la confianza en los testimonios de las jóvenes y reclamó justicia para las presuntas víctimas. El colectivo subrayó la necesidad de que los centros educativos actúen con rapidez ante las primeras señales de alarma y apoyó la apertura de procesos judiciales para esclarecer los hechos denunciados.
La cobertura de la agencia reseñó que las exalumnas piden a las autoridades educativas y judiciales firmes respuestas, manteniendo que lo vivido en el centro escolar no corresponde a ningún tipo de actuación pedagógica reconocida. La jornada judicial, según la crónica, se desarrolló bajo la atención de familiares de las menores, representantes de la Asamblea Feminista y ciudadanos que expresaron su respaldo a las denunciantes en la explanada frente a la Audiencia Provincial de Gipuzkoa.


