De Justo pasea la última oreja de la feria de Fallas en tarde con toros para más

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Paco Aguado

Valencia, 19 mar (EFE).- El diestro cacereño Emilio de Justo paseó, del quinto toro de la tarde, la última oreja de la feria de Fallas de Valencia, que llegó este jueves a su término con varios ejemplares de una seria corrida de Núñez del Cuvillo con opciones para un resultado mucho más triunfal.

Incluso contando con un viento que molestó en gran parte de las faenas, al menos cuatro de los astados del hierro gaditano pusieron el éxito en bandeja lo mismo a De Justo, que además sorteó los más destacados, que a Alejandro Talavante, sin que, aun así, llegaran a vivirse más que unos contados momentos de intensidad.

Esos fueron precisamente los que firmó, de mitad de faena el adelante, Emilio de Justo con el quinto, una vez que tardó en asentarse y en gobernar unas embestidas profundas que empezó a apurar en toda su medida en una tardía tanda de naturales, prolongando, ahora sí, los muletazos con un más extendido trazo.

En el conjunto de una tarde desangelada, esos naturales se jalearon con fuerza por un público que siguió alentando al extremeño en el resto de un trasteo que tuvo más momentos estimables, aunque sin llegar al nivel, para conseguir por fin pasear ese último trofeo de la feria.

Antes, De Justo no se había terminado de confiar con el segundo, probablemente a causa de las rachas de viento, por mucho que el de Núñez del Cuvillo repitiera con clase y en mucho más recorrido que el de unos pases que el extremeño no enganchó demasiado por delante y que siempre remató mucho antes de lo exigible.

Abriendo plaza, Alejandro Talavante, el único torero que repetía en los carteles del abono, mantuvo una actitud tan laxa como la de su anterior actuación. Y lo hizo de nuevo ante dos ejemplares de clara nobleza y sin complicaciones a los que el extremeño volvió a pasar sin fibra de un lado a otro, con la muleta volandera y sin apostar casi nunca en dos trasteos tan livianos e intrascendentes como despegados y mecánicos.

El lote más deslucido, el que menos ofreció, fue el que tuvo que lidiar Juan Ortega: un tercero que no acabó de concretar su nobleza a falta de fuerzas y un sexto que nunca rompió a atacar con claridad y gazapeó con brusquedad, ante el que el sevillano se mostró igual de correcto, pero sin llegar a concretar varios muletazos sueltos estimables.

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FICHA DEL FESTEJO:

Seis toros de Núñez del Cuvillo, de excelente presentación, por seriedad y finura de hechuras, además de bien armados. Poco castigados en varas casi todos, y salvo el más apagado tercero y el sexto, de menos entrega, dieron un notable juego para los toreros en el último tercio, destacando especialmente por su clase y profundidad el lote de Emilio de Justo.

Alejandro Talavante, de violeta y oro: estocada caída trasera (ovación tras leve petición de oreja); dos pinchazos, media estocada desprendida y estocada desprendida trasera (silencio tras aviso).

Emilio de Justo, de verde albahaca y oro: estocada trasera caída (vuelta al ruedo tras leve petición de oreja y aviso); estocada baja trasera perpendicular (oreja tras aviso).

Juan Ortega, de tabaco rubio y oro: estocada baja delantera (silencio); pinchazo bajo y estocada honda caída delantera (silencio).

Entre las cuadrillas, destacó la brega de Álvaro Montes y Antonio Chacón, con los toros primero y segundo, respectivamente.

Noveno y último festejo de abono de la feria de Fallas, con la plaza casi llena (9.100 espectadores, según la empresa), en tarde fría y ventosa. EFE

(foto)