
La percepción de la situación económica nacional alcanza a más de la mitad de la población, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que recoge en su Barómetro de marzo de 2024 que el 54% califica de mala o muy mala la coyuntura económica de España, mientras que sólo un 37,4% expresa una valoración positiva. A pesar de este pesimismo hacia el contexto económico nacional, en el ámbito de las finanzas domésticas la mayoría se muestra más satisfecha: el 65,8% considera que su situación financiera personal es buena o muy buena, frente a un 25% que reconoce dificultades económicas a nivel particular. Esta diferencia entre la percepción individual y la valoración general del país se da en un contexto de incremento en las preocupaciones sociales por el acceso a la vivienda, el empleo y la economía, según publicó el CIS.
La inquietud ciudadana por la vivienda ha alcanzado un nuevo máximo histórico en el estudio del CIS, situándose como el primer problema que señalan los españoles desde hace 16 meses consecutivos. Según reportó el CIS en su barómetro del mes de marzo, el 43,5% de los encuestados menciona el acceso a una vivienda como la principal dificultad del país, cifra que representa un aumento de siete décimas respecto de enero y que reafirma la tendencia ascendente desde finales de 2022. De acuerdo con el CIS, la preocupación social por la vivienda supera ampliamente a la de otros problemas.
La economía se sitúa, según el estudio, como el segundo asunto de mayor inquietud para la ciudadanía. El barómetro refleja que un 22,5% de los participantes considera el estado de la economía nacional como uno de los principales problemas, lo que implica un aumento de 4,4 puntos en relación al mes anterior. El CIS atribuye el incremento en parte al impacto que la guerra en Oriente Próximo y los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han tenido en la economía global, generando más incertidumbre y temor sobre las consecuencias económicas en España. Este contexto internacional contribuye, según el organismo, a que la preocupación por la economía escale una posición y ocupe el segundo lugar en la lista de problemáticas percibidas.
Los problemas relativos a la calidad del empleo mantienen el tercer puesto en el ranking de preocupaciones sociales. El CIS detalló en su informe que las menciones a la calidad del empleo repitieron los niveles récord registrados en octubre de 2023, con un 18,3% de las respuestas, lo que supone una subida de 2,4 puntos respecto al mes anterior. El informe indica que la percepción de inseguridad o insatisfacción ante las condiciones laborales permanece en niveles elevados en un contexto de volatilidad económica y de cambios en el mercado de trabajo.
Las referencias a cuestiones relacionadas con el Gobierno y los partidos políticos presentan una reducción respecto a barómetros anteriores, anotando una caída de 2,4 puntos y situándose en el 15,4% en marzo. Aunque estas cuestiones se mantienen como la cuarta inquietud más relevante, han perdido peso frente a las menciones registradas en meses previos. Paralelamente, el CIS destaca que la preocupación por la inmigración desciende notoriamente: pierde más de la mitad de las menciones y pasa de ocupar la segunda a la quinta plaza, con un 14,8% de respuestas.
Tras estos temas principales, el barómetro sitúa a los problemas políticos en la sexta posición, con un 14,2%. El desempleo, que en febrero había alcanzado mínimos históricos en cuanto a menciones, ahora registra un repunte de más de tres puntos y se coloca en la séptima posición, alcanzando al 13,1% de encuestados. La sanidad figura en octavo lugar con el 11,6% de respuestas, mientras que el mal comportamiento de los políticos desciende más de tres puntos y queda en el 10,9%, según consignó el CIS. Los asuntos relacionados con la juventud cierran el listado de los diez temas de mayor preocupación, alcanzando el 8,8%, que supone un aumento cercano a un punto porcentual respecto al barómetro anterior.
Si se considera el análisis de los problemas personales, la crisis económica encabeza la lista con el 29,9% de menciones. A nivel individual, la preocupación por la vivienda ocupa la segunda plaza, con un 27,8%, seguida por la sanidad, cuyo 19,6% de menciones la coloca en tercer lugar. La calidad del empleo aparece como el cuarto problema en el ámbito subjetivo con un 17,3%, y el paro como el quinto, señalado por el 7,9% de los participantes, detalló el CIS.
Las cifras del barómetro también muestran cómo han evolucionado las prioridades sociales según la coyuntura internacional y los propios acontecimientos nacionales. La guerra en Oriente Próximo y sus consecuencias económicas intensifican el sentimiento de incertidumbre, potenciando la percepción de vulnerabilidad ante factores externos y su impacto sobre aspectos clave como el empleo, la economía y el acceso a la vivienda. Según informó el CIS, el estudio recoge la respuesta ciudadana en el contexto concreto de los ataques recientes en la región y la volatilidad que estas acciones han provocado en los mercados.
El análisis del CIS refleja, en su conjunto, un aumento general de las inquietudes relacionadas con cuestiones materiales, como la vivienda y la economía, al tiempo que disminuyen otras preocupaciones, como la inmigración y las disputas políticas internas, aunque siguen estando presentes en la agenda social. El repaso a las preocupaciones personales indica que la población distingue entre los problemas que afectan a toda la sociedad y aquellos que influyen en su vida cotidiana, asignando diferente peso a cada uno en función de su experiencia directa y del entorno nacional e internacional.

