'Pizza movies', comedia romántica de Berto Romero sobre periodismo precario y amor al cine

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Málaga, 11 mar (EFE).- Berto Romero y Judit Martín dan vida a "una pareja que se quiere, algo revolucionario", en 'Pizza movies', una comedia romántica de Carlo Padial ('Dr. Portuondo') que habla de amor por el cine, precariedad en el periodismo cultural y crisis de los cuarenta con un tono positivo, alegre y a veces absurdo.

Presentada este miércoles en la sección oficial a concurso del Festival de Málaga, esta película de espíritu 'indie' en su propia elaboración tiene un guion escrito por Padial con su pareja, la periodista y crítica de cine Desirée de Fez, y el historietista Carlos de Diego, que también hace un papel.

"Es un retrato muy divertido de una pareja que tiene problemas. Lo que desde luego no queríamos era hacer una película ni enfadada ni cínica, hay demasiado cine enfadado y nos parecía muy subversivo hacer una comedia positiva en la que los protagonistas se quieren frente a todo", ha resumido Padial.

Así, la película bebe de la comedia norteamericana de los 70-80, y tiene a Mel Brooks y Frank Capra como principales referencias para contar la historia de una pareja que, en plena crisis profesional, decide dejarlo todo y montar un nuevo negocio.

Al servicio de este relato, el trabajo del cineasta ha consistido sobre todo en "escribir escenas a la altura" de dos grandes cómicos como Romero y Martín y "crear un espacio de seguridad" donde ellos pudieran dar rienda suelta a un talento que Padial ha comparado con el de humoristas venerados como Pepe Isbert o Gracita Morales.

"Ahora tenemos una generación maravillosa de cómicos, y 'Pizza Movies' es una representación", ha remarcado sobre un elenco en el que también participan Joaquín Reyes, Bruna Cusí, Raúl Arévalo, Melina Matthews, Javier Botet, Tamar Novas, Belén Barenys y Miguel Noguera, entre otros.

Es cierto que tanto Berto Romero como Judit Martín hacen una interpretación en la que demuestran mucho oficio. "Los dos venimos de sitios donde nos han maltratado mucho, en el buen sentido. Venimos de trincheras muy duras, de improvisación continua, de programas de tele donde hay desaprensivos que te mandan a hacer un personaje sin darte ninguna herramienta", ha explicado el cómico.

En cuanto al rodaje, el actor puso su propia casa a disposición del rodaje. "Estuvimos una semana conviviendo con mi familia", ha relatado Romero, que reconoce que, un poco como en el negocio de la película, primero la rodaron como mejor pudieron y después se preguntaron qué hacer con ella.

Un "arrebato" en el que tuvo mucho que ver el impulso de Desirée de Fez, que aunque no haya escrito una película autobiográfica, ha reconocido que "hay mucho de nosotros y de cualquiera que se dedique a nuestra edad al sector cultural", que ha ido precarizando su situación primero por la crisis económica de 2008 y después por la pandemia de covid.

Una situación que en el guion convive con problemas que a partir de los cuarenta años aparecen como setas, como los derivados del cuidado en paralelo de los hijos y los padres, y que en esta película se abordan con sentido del humor y amabilidad. EFE

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