Barcelona, 11 mar (EFE).- La producción de Àlex Ollé sobre la ópera 'Manon Lescaut', de Puccini, que sitúa en la Europa contemporánea, llega al Gran Teatre del Liceu el día 17, tras haberse estrenado en la Ópera de Fráncfort en 2019, con la soprano Asmik Grigorian convertida en una inmigrante sin papeles y en una estrella del 'pole dance'.
Con dirección musical de Josep Pons, acompañará a Grigorian (Manon Lescaut) en el rol de Lescaut el tenor norteamericano Joshua Guerrero, aunque en la primera función será sustituido por el ruso Ivan Gyngazov, puesto que tiene una afectación vocal de la que se está recuperando.
El director artístico del Liceu, Víctor Garcia de Gomar, ha defendido este miércoles la propuesta de Ollé, una adaptación contemporánea de la obra de Puccini, en la que la "inflamación" amorosa entre los personajes protagonistas queda muy clara -en el escenario se verán unas letras monumentales que forman la palabra 'LOVE'-, en un mundo marcado por la explotación, la precariedad y la búsqueda de un futuro mejor.
Àlex Ollé, feliz de volver al Liceu tras el éxito de su 'Lady Macbeth de Mtsensk', junto con su equipo habitual, con Alfons Flores encargado de la escenografía y Lluc Castells del vestuario urbano, ha pronosticado que el público "disfrutará" de un "trabajo cinematográfico que es de verdad y de naturalidad".
Ha considerado un "lujo" poder contar con el mismo reparto que en Fráncfort, con la lituana Asmik Grigorian al frente, una cantante que, ha subrayado, es "una actriz extraordinaria". "Como director de escena esto es lo mejor que te puede pasar", ha apostillado.
Ha argumentado que decidió llevar la acción a la actualidad porque "funciona perfectamente" con el argumento de la obra, una historia de amor "absoluto, visceral y pasional".
"El gran amor de Manon -ha proseguido- es este amor del que no quiere renunciar a un futuro mejor y esto encaja con nuestra versión, con una chica inmigrante sin papeles que entra a Europa para encontrarse con su hermano".
En una introducción previa, mediante un vídeo, el público conocerá que Manon y su hermano Lescaut están cruzando una valla fronteriza y, posteriormente, se verá cómo trabaja en un taller clandestino de ropa.
Los padres envían una carta a Lescaut pidiéndole que haga regresar a su hermana a casa que, en opinión de Ollé, sería como cuando en la versión original piden que se quede en un convento.
Y es que Manon desea a Renato des Grieux (Iurii Samoilov), un joven apasionado de buena familia, pero incapaz de resistir la tentación del lujo, lo abandona para convertirse en la amante del viejo y rico Geronte (Donato di Stefano).
Los cuatro actos de la obra transcurren en espacios "sórdidos y opresivos" y sus protagonistas tanto están en una estación de autobuses como en un club de bailarinas de 'pole dance' (baile en barra), donde Manon es la estrella, como en unas celdas claustrofóbicas, antes de que Manon sea deportada.
Sin juzgar a la joven, Àlex Ollé, que también ha destacado el "excelente" trabajo que realiza en este montaje el Coro del Gran Teatre del Liceu, bajo la dirección de Pablo Assante, sí ha indicado que la ve como una muchacha "con mucha iniciativa" y "ganas de comerse el mundo"
"Primero es ella, su verdadero amor es el de buscarse un futuro mejor, es una mujer apasionada y, a la vez, calculadora, muy visceral e intuitiva", ha precisado, aunque en esta historia el "amor no salve", en palabras de Alfons Flores.
Asmik Grigorian, tras desear que Guerrero se recupere, ha destacado que estar en esta producción le ha dado la oportunidad de conocer a una "familia", que se han convertido en "amigos de por vida", como el mismo Àlex Ollé, lo que facilita el trabajo.
No ha rehuido que en los últimos años ha participado más en versiones contemporáneas de esta ópera y de otras que en propuestas tradicionales, lo que le agrada porque cree que ello ayuda a "conectar" a las jóvenes generaciones con el género.
Como actriz ha dicho que intenta siempre "identificarse" con sus personajes y en el caso de Manon ha señalado que la "entiende perfectamente" en su afán de tener una vida mejor.
En cuanto a cómo cuida su voz, con la variedad de personajes que interpreta, Grigorian, que procede de una familia de cantantes de la antigua URSS, ha dejado claro que ello requiere de "mucho trabajo y disciplina".
El reparto de la obra, en cartel hasta el día 1 de abril, lo completan el tenor croata Filip Filipovic, el valenciano Álvaro Diana y la argentina Mercedes Gancedo. EFE
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