Alfredo Valenzuela
Sevilla, 10 mar (EFE).- A petición de García Lorca fue al Concurso de Cante Flamenco de 1922 y cuarenta años después dirigió la película 'Duende y misterio del flamenco'. Edgar Neville siempre fue un aficionado al flamenco, arte que abordó con la brillantez que ponía en todo, según ha dicho a EFE José María Goicoechea, compilador de sus escritos sobre flamenco.
'Flamenco y cante jondo' es el título del libro que recoge los escritos sobre flamenco que abarcan desde 1922 a 1965 del polifacético escritor madrileño Edgar Neville, que también fue director de cine, dramaturgo y guionista en Hollywood, donde se codeó con Charles Chaplin y con el millonario William Randolph Hearst, quien inspiró 'Ciudadano Kane', de Orson Welles.
El periodista José María Goicoechea, conocedor de la obra y la agitada vida de Edgar Neville -dejó sus estudios diplomáticos para alistarse en la guerra de Marruecos-, ha asegurado que fue un buen aficionado como demuestran no solo los escritos ahora reunidos por la editorial Reino de Cordelia, sino la película "excelente y pionera" que dirigió con el título 'Duende y misterio del flamenco' en 1962.
"Flamenco y cante jondo" reúne escritos periodísticos y notas que fue escribiendo sobre flamenco casi hasta el final de su vida y, en palabras de Goicoechea, ponen de manifiesto el "pedigrí flamenco incuestionable" de Neville, de quien recuerda que conoció al legendario Antonio Chacón en el famoso Concurso de Cante Jondo organizado por Manuel de Falla y Federico García Lorca en Granada.
Neville coincide con Falla -y con lo que años más tarde sostendría Antonio Mairena- en la preocupación por la pérdida de las esencias del cante flamenco, y a lo largo de su vida mantuvo esa tendencia ortodoxa, si bien en cierta ocasión -ha apuntado Goicoechea- zanjó el debate entre cante grande y cante chico sentenciando que de lo que se trataba era de escuchar un buen cante.
No obstante, recuerda Goicoechea que todavía en su juventud, antes de marcharse a Estados Unidos, rechazó airado la moda de las colombianas y de las guajiras, mientras que en otro de sus textos hay un reproche para quienes "gustándole la fiesta flamenca no les gusta el flamenco".
Neville sostuvo una visión algo romántica y plenamente tradicional, como solo para iniciados, con respecto al denominado cante grande: "No es un cante para el público (...), porque es un quejido, porque es un lamento, porque es un dolor que no tiene más forma de expresión que este".
A la llamada de su amigo García Lorca, asistió Neville a Granada en 1922 y aquel Concurso de Cante Jondo marcó su afición de por vida y propició el primero de sus escritos sobre flamenco, el que publicó a sus 23 años en la revista 'La época', nada más terminar el concurso.
"Al volver entusiasmados del viaje, cuando intentamos explicar lo que hemos visto y oído, no acertamos (...) No acertamos a narrar nuestras impresiones", escribió Neville entonces para, treinta años más tarde, en su librito 'Flamenco y cante jondo', del que toma el título esta nueva edición ampliada con escritos periodísticos, dedicarle un capítulo al concurso granadino en el que decía sobre el flamenco:
"Un arte que en aquel momento era totalmente desconocido fuera de España y pésimamente conocido fuera de Madrid y de Andalucía", por lo que Goicoechea escribe en la introducción a esta edición que "a Edgar Neville le deberá el flamenco, sin duda, uno de los impulsos para dejar de ser 'desconocido', sobre todo fuera de España, con su película". EFE
(Recursos de archivo en EFEServicios 8003596454, 8008099582)
Últimas Noticias
El género fantástico se asoma a la sección competitiva de Málaga con 'Mala bèstia'
Un pastor evangélico acepta 18 años de cárcel por agresiones sexuales a cuatro menores
Mercadona ganó 1.729 millones en 2025, un 24,9 % más que un año antes
Condenado a más de 13 años de prisión por violar a su pareja en un poblado chabolista de Níjar (Alemría)



