Pamplona, 9 mar (EFE).- Un estudio en 17.300 pacientes, liderado desde Navarra, ha confirmado que la cirugía axilar del cáncer de mama puede ser menos invasiva sin perder eficacia.
Se trata de una investigación liderada por el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) sobre la evolución en Europa de la cirugía axilar tras neoadyuvancia hacia el ganglio centinela durante el tratamiento del tumor maligno más frecuente en mujeres.
El estudio constata un incremento significativo del uso de la biopsia del ganglio centinela (tanto en pacientes con afectación axilar al diagnóstico, como sin ella), una técnica menos invasiva que permite reducir secuelas y mejorar la calidad de vida de las pacientes sin comprometer los resultados oncológicos.
El trabajo, publicado en el Journal of Surgical Oncology y realizado a partir de la base de datos la Sociedad Europea de Especialistas en Cáncer de Mama (EUSOMA), ha analizado la evolución de la cirugía axilar en más de 17.300 pacientes con cáncer de mama tratadas entre 2010 y 2021 en 68 unidades acreditadas de toda Europa.
Los datos reflejan una tendencia progresiva hacia procedimientos menos agresivos frente a otras técnicas como la linfadenectomía axilar, que implica la extirpación completa de los ganglios linfáticos, con una morbilidad mucho mayor.
Como explica el cirujano Antonio Jesús Esgueva, este análisis retrospectivo demuestra que esta estrategia “no supone un peor pronóstico, ni en términos de recidiva ni de supervivencia, y sí un beneficio claro en la calidad de vida, ya que evita los efectos secundarios que la linfadectomía puede tener a diferencies niveles, como el linfedema que provoca una hinchazón en el brazo y actualmente no puede corregirse quirúrgicamente”.
Según explica este centro navarro en una nota, la biopsia del ganglio centinela como primer procedimiento quirúrgico en pacientes sin afectación ganglionar inicial ha pasado del 86 % en 2010 al 94 % entre 2016 y 2021. Mientras, en el caso de las mujeres con axila afectada al diagnóstico, su utilización se incrementó del 25 % al 40 % en el mismo periodo.
“Esto significa que los resultados de los últimos estudios frente al cáncer de mama se están incorporando para el beneficio de nuestras pacientes, mejorando su calidad de vida y sin empeorar los resultados locales o de supervivencia”, concluye Esgueva. EFE


