Madrid, 9 mar (EFE).- El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 36 años de cárcel para el acusado de asesinar a dos hombres en un bar de Parla (Madrid) en 2022, golpeándoles y cortándoles el cuello, al ver acreditado que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que avaló la condena inicial es ajustada a derecho y no vulnera sus derechos.
La sentencia de la Sala de lo Penal del alto tribunal rechaza el recurso interpuesto por el acusado, Ángel B.G., en el que alegaba vulneración de sus derechos e infracciones de la ley "por no acreditarse todos los elementos del delito, más allá de toda duda razonable" o por falta de prueba de cargo suficiente, entre otros motivos.
Y así valida la sentencia del TSJM, que a su vez avaló la de la Audiencia Provincial de Madrid basada en el veredicto del tribunal de jurado.
Afirma la sentencia que se dan "una pluralidad de indicios, todos ellos acreditados por prueba directa, que interrelacionados sustentan la conclusión alcanzada como fruto de una inferencia ajustada a las reglas de la lógica, de la experiencia y los conocimientos científicos, que cierra el paso a otras capaces de competir con ella en su solvencia y conclusividad".
Por eso concluye que la condena se asienta en "prueba legalmente obtenida y practicada, de contenido incriminatorio bastante y suficiente, y racionalmente valorada, por lo que no puede entenderse vulnerada la presunción de inocencia".
Recuerdan los magistrados las contradicciones en la declaración del acusado frente a "indicios plurales", entre los que cita "las llaves del vehículo del acusado encontradas en un charco de sangre en el lugar de los hechos" o "huellas parciales de las zapatillas impregnadas de sangre coincidentes con las que portaba en acusado" y "de las que el mismo se deshizo".
Subraya asimismo que el informe de ADN acredita la presencia de restos de sangre debajo de las uñas del acusado con perfil genético de una de las víctimas, José Ángel Abián Anadón, y que se trató en ambos casos de un "ataque sorpresivo".
"Indicios cuya solidez no se desvanece por el hecho de que no fuera localizada el arma con la que el acusado seccionó la yugular de sus víctimas", añade la sentencia.
Confirma así la condena a 36 años de prisión a Ángel B.G. por el asesinato de dos hombres en el bar "La Espuela" de Parla en la madrugada del 28 de diciembre de 2021 y provocar a continuación un incendio en el establecimiento.
También fue condenado a una posterior libertad vigilada durante cinco años y a indemnizar con 120.000 euros a la hija de una de las víctimas y con 100.000 al hermano de la otra, así como con 4.660 a la compañía de seguros que se hizo cargo de los daños causados por el incendio.
El tribunal declaró probado que Ángel B.G. acudió sobre las siete de la tarde del 27 de diciembre de 2021 al bar, situado en la calle de Guadalajara de Parla, donde estuvo jugando con la máquina recreativa.
En un momento dado de la madrugada el acusado se dirigió a un cliente, J.A.A. y le propinó sorpresivamente múltiples golpes con un taburete, sobre todo en la cabeza.
Además le hizo cortes en el abdomen y en el pecho con un objeto cortante que le clavó en el cuello, seccionando parcialmente la yugular y provocando su muerte.
Asimismo "de forma inesperada" el acusado golpeó al gerente del bar, R.M., en la cabeza con el taburete y le clavó en el cuello el mismo objeto, seccionando completamente la yugular.
Seguidamente el condenado prendió fuego, generando un pequeño incendio. EFE


