
Sobre el cristal de la caseta de campaña instalada por el Partido Socialista junto a la Plaza de Fuente Dorada en Valladolid, se registró un golpe que dañó el material justo sobre el nombre de la cabeza de lista a las Cortes por la provincia, Patricia Gómez Urbán. La estructura de campaña apareció este domingo con restos de daños materiales y pintadas con símbolos considerados fascistas, concretamente un círculo acompañado de una cruz superpuesta en varias de sus superficies. Según informó Europa Press, el Partido Socialista de Valladolid decidió presentar una denuncia formal ante las autoridades en respuesta a estos hechos, los cuales consideraron intimidatorios y que se produjeron durante la noche del sábado al domingo, en el contexto de la campaña previa a las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo.
El medio Europa Press detalló que los daños incluyeron la rotura parcial de uno de los cristales de la instalación, ubicada en un punto estratégico de alto tránsito peatonal y simbolismo electoral para las fuerzas políticas. Las pintadas con símbolos extremistas aparecieron en distintos lados de la caseta, afectando no solo la estructura física, sino también el material de campaña electoral expuesto, y específicamente sobre la visibilidad de la candidata Patricia Gómez Urbán, cuya identificación resultó parcialmente cubierta por los ataques vandálicos.
Fuentes del Partido Socialista consultadas por Europa Press confirmaron su intención de trasladar a las autoridades la denuncia formal tan pronto como fuera posible, argumentando la gravedad de los destrozos y el carácter intimidatorio de los símbolos fascistas en un contexto electoral. Advirtieron que este tipo de incidentes podría buscar influir en el desarrollo normal de la campaña, además de afectar la participación y la imagen de los candidatos.
La intervención, ocurrida pocas horas después de un día intenso de actividad electoral, supuso la interrupción de las actividades de la caseta, ya que fue necesaria la evaluación de los daños y la eliminación de las pintadas antes de poder retomar la actividad prevista para ese espacio de comunicación con los ciudadanos. Según recogió Europa Press, el PSOE expresó su preocupación por la seguridad de las instalaciones y del personal voluntario y de campaña, así como por el respeto al pluralismo político durante el periodo electoral.
La campaña electoral en Castilla y León, en la que Valladolid representa uno de los distritos de mayor peso, ha contado en los últimos días con la instalación de estructuras similares por parte de distintas formaciones políticas en las zonas céntricas. El hecho violento contra la caseta del Partido Socialista ocurre en este marco de alta actividad proselitista y cuando faltan escasos días para la votación prevista el 15 de marzo.
De acuerdo con Europa Press, el PSOE de Valladolid insistió en la importancia de que estos hechos no queden impunes y reiteraron la confianza en que las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales investiguen a fondo la autoría de los daños y las pintadas. El partido calificó la actuación como un ataque dirigido tanto al proceso democrático como a la libertad de expresión y participación política en un ambiente electoral.
Durante la mañana del domingo, tras el hallazgo de los daños, miembros de la formación socialista y representantes de la candidatura acudieron al lugar para documentar la situación y coordinar las acciones de limpieza y reparación. Europa Press agregó que la identidad de los responsables es a día de hoy desconocida, y se investiga si existen grabaciones de cámaras o testigos que puedan aportar información a la policía en el marco de la denuncia que el partido piensa formalizar.
La presencia de símbolos identificados como fascistas, especialmente en contextos electorales y sobre elementos señalados con nombres de candidatos, ha sido en otras ocasiones motivo de pronunciamientos por parte de organizaciones políticas y sociales. En esta ocasión, el PSOE ha solicitado públicamente que los hechos se esclarezcan lo antes posible y que actos de esta índole no consigan alterar la agenda democrática ni la participación ciudadana, reportó Europa Press.

