Esan afirma que el 82% de la Ertzaintza atribuye a la reincidencia "sin consecuencias" el aumento de la inseguridad

El primer informe Ulertze revela que la mayoría de agentes en Euskadi considera que la seguridad se ha deteriorado, señalando la laxitud legal y el aumento de fenómenos migratorios como factores determinantes, según una encuesta interna anónima

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La percepción de que el entorno legal resulta más permisivo y el impacto de los recientes fenómenos migratorios sobresalen como factores destacados para explicar el aumento de la inseguridad entre los cuerpos policiales en Euskadi. Según detalló el sindicato policial Esan a través de un comunicado, el informe Ulertze revela que más de la mitad de la plantilla de la Ertzaintza y la Policía Municipal considera que la seguridad ciudadana se ha deteriorado con respecto a años anteriores.

La encuesta, desarrollada por Esan y presentada como el primer informe Ulertze, se llevó a cabo de manera anónima y voluntaria entre el 14 y el 26 de enero de 2026, a través de un formulario online, y recogió un total de 1.200 respuestas válidas de profesionales de la Ertzaintza y Policías Municipales vascos. Según consignó Esan, el estudio busca convertirse en una herramienta anual para medir la percepción interna acerca de la evolución de la seguridad y las condiciones laborales en Euskadi.

De acuerdo con los datos recopilados, un 58,4% de las personas encuestadas opina que Euskadi es ahora “más insegura” que en etapas previas. El 20,1% define la situación como “mucho más insegura” y el 38,3% la califica como “más insegura”, cifra que, según indica el sindicato, evidencia “un deterioro claro” de la seguridad ciudadana en la percepción de la mayoría del personal policial. Solo el 14,8% observa una mejora, con un 12,3% que la percibe como “más segura” y apenas un 2,5% que la considera “mucho más segura”. Una parte relevante, el 26,8% de quienes respondieron, sitúan su valoración en un punto intermedio.

Esan remarcó que “la diferencia entre quienes perciben un empeoramiento y quienes aprecian una mejora no es menor ni circunstancial”, pues la ‘brecha’ entre ambos colectivos resulta “amplia y consistente”, a juicio del sindicato. Según publicó Esan, la principal causa señalada por la plantilla de la Ertzaintza ante el aumento de la inseguridad la constituye la reincidencia “sin consecuencias”: así lo reflejó el 82% de las respuestas. En segundo lugar, un 69,5% calificó la legislación vigente como “demasiado permisiva”, situando el foco en factores estructurales más allá de la actuación policial misma y apuntando al ámbito jurídico y a la naturaleza de la reincidencia tras la intervención policial.

El informe recogió además que el 57% de los participantes asocia este fenómeno al “aumento de determinados fenómenos migratorios”, ubicándolo en un lugar relevante aunque posterior al marco legal. Sobre otras posibles causas, la encuesta mostró porcentajes más bajos: el 23,1% apuntó a los discursos políticos que minimizan el problema de la inseguridad, el 21,4% señaló la reducción de la presencia policial en ciertos entornos, mientras que el alarmismo político alcanza al 5,7%, la influencia de redes sociales y medios al 7,8% y las campañas críticas hacia la policía quedan en el 14%. Esan precisó que este reparto de atribuciones evidencia que, para la plantilla, las causas “estructurales” y jurídicas superan en peso a las cuestiones comunicativas o mediáticas.

El sindicato remarcó que la perspectiva recogida a través del informe no representa una suma de opiniones aisladas, sino que expresa una tendencia predominante entre la plantilla, que según Esan atraviesa todo el informe y demanda una “reflexión institucional de fondo”. De acuerdo con Esan, la organización promueve un modelo sindical enfocado en la profesionalización y en la mejora real de las condiciones laborales, señalando que “reforzar la seguridad ciudadana y fortalecer las condiciones profesionales no son objetivos contrapuestos, sino plenamente complementarios”.

Esan explicó que Ulertze nace como respuesta a la necesidad de dotar a la plantilla de una “voz estructurada y medible”, que permita incidir en las decisiones que afectan la operatividad del cuerpo y el servicio diario. El objetivo, según el sindicato, es contribuir a que los diagnósticos y el debate sobre seguridad se construyan mediante herramientas objetivas, por fuera de posturas partidistas o políticas. El medio destacó que este primer informe Ulertze pretende consolidarse como referencia anual, ofreciendo una evaluación basada en la experiencia operativa y en las aportaciones directas del personal policial de Euskadi.