Granada, 13 feb (EFE).- La Audiencia de Granada ha condenado a prisión permanente revisable y a otros 25 años de prisión al hombre acusado de asesinar a su hermana, embarazada de ocho meses, y a su sobrino de tres años, tras asaltar su vivienda de Las Gabias (Granada), que incendió para destruir pruebas.
La sentencia condenatoria responde a un acuerdo entre las partes y evita que se celebre el juicio con jurado popular que se iba a celebrar desde el próximo lunes en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada.
En una vista preliminar, el acusado aceptó por videoconferencia desde la cárcel los hechos y facilitó un acuerdo por el que ha sido condenado en firme como autor de dos delitos de asesinato, otro de aborto, uno de incendio y un cuarto de allanamiento de morada, todos con el agravante de disfraz y la circunstancia mixta de parentesco.
El acuerdo ha permitido a la Audiencia dictar una sentencia condenatoria por estos delitos e imponerle una pena a prisión permanente revisable y otros 25 años de cárcel, además de 20 años más de libertad vigilada.
Los hechos se remontan al 27 de mayo de 2023 cuando el acusado, en prisión provisional por estos hechos, condujo desde su casa en Torredelcampo (Jaén) hasta Las Gabias, donde vivía su hermana con la familia.
El procesado se colocó entonces una gorra y una mascarilla quirúrgica que ocultaba su rostro, cogió una barra de hierro de gran tamaño acabada en punta y utilizó unas llaves de la vivienda que su hermana había dado por perdidas.
Las usó para abrir el portón exterior de la casa, a la que intentó acceder por la cocina sin lograrlo, por lo que abrió la puerta principal y ya dentro de la casa se encontró con su hermana.
Aprovechó la sorpresa de la víctima, la diferencia de corpulencia entre ambos y el avanzado estado de gestación de ella, que le dificultaba el movimiento, y la atacó eliminando cualquier posibilidad de defensa de la víctima.
El procesado se abalanzó sobre su hermana con la "inequívoca" intención de matarla y empezó a golpearla con la barra de hierro en la cara, el cuello, el vientre y otras partes del cuerpo hasta que cayó al suelo, donde continuó golpeándola "salvajemente".
También mantuvo la barra presionada contra el cuello de la sin olvidar que estaba embarazada de 32 semanas y que su muerte supondría también la del feto.
El acusado fue después a la habitación de su sobrino, que tenía tres años y nueve meses y lo golpeó con la misma barra hasta que también cayó al suelo.
La sentencia recoge que el acusado colocó entonces en el mismo dormitorio los cuerpos de su hermana y de su sobrino, que estaba agonizando, los cubrió con la ropa de cama y le prendió fuego.
Sobre las 07:32 horas, se marchó de la vivienda, paró en un área de servicio para deshacerse de las llaves, la ropa con sangre y otros objetos, y condujo hasta su casa.
El fuego se extinguió por sí solo sin llegar a propagarse y permitió al marido de la víctima dar la voz de alerta.
La Fiscalía había pedido una pena de prisión permanente revisable y otros 45 años más por la suma de los delitos. EFE
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