
El ministro de Transportes, Óscar Puente, enfrentó una nueva censura en el Pleno del Congreso debido a los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona), donde fallecieron 47 personas. Esta iniciativa del Partido Popular (PP) representa la séptima vez en la legislatura que Puente es reprobado por la Cámara Baja. En este contexto, el PSOE también registró otras derrotas en el primer Pleno del periodo ordinario de sesiones de 2026. Según informó el medio, el partido perdió cinco votaciones clave, un hecho que refleja una situación de creciente aislamiento legislativo y político en el Congreso.
De acuerdo con lo publicado, el Pleno inició el martes con la tramitación de una proposición del PP que busca obligar al Parlamento a votar los créditos extraordinarios para gasto militar antes de su aprobación. Esta propuesta se admitió a trámite pese al voto en contra de los partidos del Gobierno, debido a la decisión del PNV, Junts y BNG de abstenerse. Esta medida se suma a otras que el PSOE no consiguió frenar, en parte porque los grupos aliados evitaron posicionarse en contra, lo que facilitó su avance parlamentario.
El Congreso abordó durante la sesión varias proposiciones de ley impulsadas por la oposición, resaltando la presentada por Sumar, socio de gobierno del PSOE, para reconocer la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo administración española. La derecha, con el PP al frente, también sacó adelante iniciativas para modificar la protección del lobo ibérico, mejorar la dotación de personal sanitario en atención primaria durante el verano, imponer la necesidad de aprobación parlamentaria para el envío al extranjero de material militar, reformar la Ley de Costas, transformar el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y revertir el cierre de centrales nucleares. Según reportó el medio, la abstención de Junts resultó determinante para que estas propuestas superaran el primer trámite.
El PSOE ha intentado ralentizar el avance de estas leyes ampliando los plazos para la presentación de enmiendas gracias a su mayoría, junto a Sumar, en la Mesa del Congreso. Esta táctica también se aplicó a iniciativas derivadas del Senado, donde el PP cuenta con mayoría absoluta, según consignó el medio. No obstante, esta estrategia solo ha logrado retrasar y no bloquear de forma definitiva la tramitación parlamentaria.
El jueves, los socialistas sufrieron la reprobación de Óscar Puente, propuesta por el PP, por su gestión en los citados siniestros ferroviarios. El mismo día, perdió otra votación relevante al intentar que el Parlamento adoptara una postura contraria al unilateralismo de Donald Trump y en defensa de la legalidad internacional, una iniciativa rechazada por la Cámara. El medio detalló que el balance negativo del PSOE en estas sesiones se completó al caer dos puntos de una moción de Esquerra Republicana sobre asuntos relativos a autónomos, apoyados tanto por la oposición como por Sumar.
El medio destacó el historial de derrotas parlamentarias del PSOE en el actual ciclo legislativo. En diciembre de 2024, la formación registró veintitrés derrotas en una sola jornada parlamentaria, debido a la estrategia del Grupo Popular de someter las votaciones a escrutinio punto por punto. Esta dinámica provocó que las posibilidades de rechazo a las iniciativas socialistas aumentaran y que incluso partidos tradicionales aliados del Ejecutivo como el PNV y ERC se sumaran, según detalló el medio.
Durante este periodo se han rechazado un proyecto de ley y cinco decretos leyes del Gobierno. Entre ellos figuran la propuesta de reducción de jornada a 37,5 horas impulsada por la vicepresidenta Yolanda Díaz y el decreto sobre reformas en la administración de justicia presentado en diciembre de 2023. También cayeron dos decretos en enero de 2025 relacionados con el gravamen al sector energético y un conjunto de medidas socioeconómicas para la revalorización de pensiones, ayudas al transporte público y protección ante los cortes de suministros y desahucios de personas vulnerables. El decreto de refuerzo al sector eléctrico fue rechazado en julio de ese año, y el denominado ‘escudo social’, que contemplaba la subida de las pensiones y otras medidas de protección social, cayó el 27 de enero.
A las derrotas en decretos se sumó el rechazo a la ley de creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, aunque meses después el Ejecutivo consiguió reintroducir el proyecto con éxito. También fracasó la aprobación de la senda de estabilidad, así como el tratado hispanofrancés, cuya constitucionalidad fue impugnada por el PP por la posibilidad de que ministros franceses se puedan sentar en el Consejo de Ministros español. En mayo de 2024, el Gobierno retiró su reforma de la Ley de Suelo tras constatar la falta de apoyos parlamentarios para defender el proyecto en pleno.
Las dificultades legislativas han afectado también a propuestas presentadas directamente por el Grupo Socialista, como las leyes contra la prostitución, reformas de la ley de Extranjería, testamento vital, una iniciativa pactada con el PNV sobre vivienda y el traspaso de las competencias de inmigración a Cataluña acordado con Junts. Algunas iniciativas de sus socios han corrido la misma suerte, incluyendo una sobre el alquiler de temporada, una de Sumar para establecer una Oficina de Prevención de la Corrupción, otra impulsada por el BNG para reducir la jornada laboral, y la de ERC para aplicar impuestos a partir de la tercera vivienda. Varias de estas medidas han sido tumbadas por la coincidencia de votos de PP, Vox y Junts.
El medio detalló que el PSOE enfrenta un escenario en el que antiguos aliados parlamentarios frecuentemente coinciden con la oposición, debilitando la capacidad del Gobierno para sacar adelante su agenda legislativa. La dinámica actual en las Cortes Generales deja al partido con un margen de maniobra muy limitado para impulsar sus prioridades, agravando la fragmentación interna en el bloque de investidura y dificultando la consolidación de pactos estables en el Congreso.

