
El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, recordó en un acto conmemorativo cómo Francisco Tomás y Valiente impulsó hace treinta años la adopción de “decisiones innovadoras en la ordenación del trabajo” dentro de la corte de garantías. En esa cita celebrada en Madrid, el máximo órgano judicial reconoció la trayectoria y huella que dejó Tomás y Valiente, asesinado por ETA el 14 de febrero de 1996, en la consolidación de los valores democráticos y la defensa de las libertades. El evento fue reportado por la corte y reflejado en una nota difundida por el propio Tribunal Constitucional, que subrayó el impacto que tuvo la figura del magistrado en la evolución y prestigio de la institución.
Según detalló el medio, Tomás y Valiente integró el primer Colegio de Magistrados constituido en el Tribunal Constitucional en febrero de 1980, además de ocupar el cargo de presidente entre 1986 y 1992. La ceremonia, presidida por Conde-Pumpido, sirvió para recordar la relevancia de Tomás y Valiente como catedrático en Historia del Derecho, su labor como consejero de Estado y su perfil de jurista, del que sus colegas destacaron el rigor intelectual, la dedicación académica y el compromiso con los valores cívicos. En palabras del presidente del TC, Tomás y Valiente fue un “jurista excepcional, reconocido unánimemente por su rigor intelectual, su magisterio académico, su compromiso cívico y su firme defensa de los valores democráticos”.
Durante el homenaje, Conde-Pumpido insistió en que los magistrados del Tribunal Constitucional legitiman su labor exclusivamente mediante el cumplimiento del texto constitucional, una respuesta que, según dijo, debe anteponerse a críticas o descalificaciones excesivas. El titular de la corte afirmó: “La legitimidad de los magistrados viene dada por la Constitución, por lo que, frente a las críticas o descalificaciones, en ocasiones excesivas, la única respuesta posible es el cumplimiento riguroso de nuestro deber, trabajando con imparcialidad, independencia y fidelidad a la Constitución”, según incluyó la nota institucional.
El medio consignó que la aportación de Tomás y Valiente durante doce años como magistrado, y especialmente en su periodo de seis años como presidente, resultó decisiva para dotar al Tribunal Constitucional de una base estable, así como para potenciar el desarrollo de los derechos fundamentales, la equidad y las libertades en el país. En el acto, Conde-Pumpido destacó la generosidad intelectual y el desempeño profesional del homenajeado, elementos que, en su opinión, consolidaron la institución y favorecieron el avance democrático. “Trabajamos por y para la ciudadanía, y nada resulta más estimulante que ver que nuestro trabajo se percibe y se valora”, manifestó el presidente.
La ceremonia también contó con la participación de figuras relevantes del ámbito judicial y académico. Asistieron la vicepresidenta Inmaculada Montalbán, magistrados actuales como Ricardo Enríquez, Ramón Sáez, Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, María Luisa Segoviano, César Tolosa, Juan Carlos Campo, Laura Díez y José María Macías, así como uno de los hijos de Tomás y Valiente, indicó el medio. Además, el homenaje reunió a varios presidentes eméritos del Constitucional —Pedro Cruz, María Emilia Casas, Pascual Sala, Juan José González—, el vicepresidente emérito Juan Antonio Xiol y antiguos magistrados como Rafael Gómez-Ferrer y Andrés Ollero.
El acto del Tribunal Constitucional en memoria de Tomás y Valiente, según informaron las fuentes institucionales, se centró en resaltar el papel desempeñado por el jurista en la consolidación de la justicia constitucional y el fortalecimiento del sistema democrático. Los intervinientes subrayaron que el legado de Tomás y Valiente trasciende su labor jurisdiccional y sigue siendo un referente en el ámbito jurídico y social, tanto por su contribución al funcionamiento del Constitucional como por su defensa activa de la igualdad y las libertades públicas.

