El PSOE toca fondo en Aragón y Sánchez encaja la primera derrota de uno de sus ministros candidatos

La formación pierde representación en un territorio clave tras un desplome sin precedentes, mientras la ministra-candidata reconoce el revés y el liderazgo socialista atribuye el fracaso a la visibilidad insuficiente y a una campaña de oposición intensa

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Las críticas por la financiación autonómica y la polémica en torno a la reunión de Pilar Alegría con Francisco Salazar ocuparon parte central en la valoración pos-electoral del PSOE tras los comicios en Aragón, escenario donde la formación socialista perdió cinco escaños y descendió a su registro histórico más bajo al obtener solamente 18 diputados. Según publicó el medio que informa sobre este resultado adverso, la candidata y ministra reconoció públicamente el revés al afirmar: “No es el resultado que queríamos”.

De acuerdo con la información de la misma fuente, esta jornada electoral representa la primera derrota de un ministro del actual gobierno encabezado por Pedro Sánchez que decidió abandonar el Consejo de Ministros para intentar asumir la presidencia de una comunidad autónoma. Ferraz, sede del PSOE, insistió en que la campaña de Pilar Alegría resultó perjudicada por la “falta de tiempo” para su conocimiento entre el electorado, descartando que su conexión personal con Sánchez repercutiera negativamente en las urnas. La dirección socialista remarcó además que el PP, a pesar de ganar la contienda con 26 escaños, perdió dos representantes y deberá apoyarse todavía con mayor fuerza en Vox, partido que incrementó sustancialmente su presencia y alcanzó 14 escaños, el doble que en la legislatura anterior.

Según detalló el medio informativo, desde 2015 el PSOE había mantenido al menos la misma cifra de escaños obtenidos ahora, aunque entonces la coyuntura favoreció los acuerdos de izquierda y permitió a Javier Lambán, fallecido recientemente, asumir la presidencia gracias al apoyo de Podemos, la Chunta y la Izquierda Unida, que juntos superaban la mayoría suficiente para gobernar. En esta ocasión, la suma de las izquierdas quedó lejos del umbral para formar gobierno, a pesar de que la Chunta Aragonesista, liderada por Jorge Pueyo, duplicó su representación hasta alcanzar seis escaños.

La valoración interna a la que hicieron referencia fuentes socialistas recogidas por el medio incluyó la defensa de la campaña de Pilar Alegría, caracterizada por su cercanía y por propuestas centradas en la mejora de los servicios públicos aragoneses. Desde el PSOE señalaron que el peso de las campañas impulsadas por PP y Vox, marcadas por acusaciones y disputas públicas, eclipsaron la visibilidad de la ex portavoz del gobierno central. Según consignó el medio, la formación en Ferraz cuestionó el tono de la contienda y subrayó el impacto que estas estrategias tuvieron sobre el resultado final.

Entre los aspectos más debatidos durante la campaña y que, según reportó la fuente, resultaron especialmente utilizados por la oposición para desgaste del PSOE, se encuentran las divergencias sobre la financiación autonómica. Pilar Alegría enfrentó críticas tanto de partidos de derecha como de izquierda y recibió acusaciones de favorecer intereses de otras comunidades, en particular de Cataluña. Asimismo, la cobertura mediática resaltó el episodio de su almuerzo con Francisco Salazar, exdirigente socialista apartado del partido tras denuncias de acoso sexual por parte de varias mujeres. El Partido Popular citó a la candidata socialista para que compareciera en el Senado y, según relató el propio Salazar, Alegría no le habría recriminado su comportamiento durante el encuentro. El candidato popular, Jorge Azcón, utilizó esta versión para acusar a la ministra de faltar a la verdad, pues Alegría declaró que sí le había reprochado los hechos en una reunión previa en su despacho.

El análisis de los resultados subrayó que el Partido Popular, aunque al frente en número de escaños, ve incrementada su dependencia respecto a Vox, lo cual modifica el equilibrio de poder en la región. El PSOE, por su parte, pierde capacidad para articular una mayoría progresista y queda relegado a una posición que contrasta con los 26 años de ejercicio de gobierno que ha ostentado en Aragón desde la reinstauración de la democracia, incluida la última legislatura bajo la jefatura de Lambán entre 2015 y 2023.

El caso de Pilar Alegría, en tanto primera ministra de Pedro Sánchez que se presenta a unas autonómicas y cosecha un resultado negativo, anticipa un ciclo electoral relevante para otros miembros del gobierno central. Según consignó el medio, para 2026 se prevé la participación de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, como candidata por el PSOE en Andalucía, quien buscará la presidencia frente al actual titular, Juanma Moreno, en una votación estimada para junio. Además, el calendario prevé para 2027 la participación de Diana Morant en la Comunidad Valenciana, Óscar López en la Comunidad de Madrid y Ángel Víctor Torres en Canarias, con la intención de recuperar o mantener esos ejecutivos autonómicos para los socialistas.

La dirección nacional socialista señaló, según detalló el medio, que se reserva el análisis de causas profundas para las próximas semanas, aunque dejó en claro que la presión de la oposición y determinados episodios mediáticos jugaron un papel relevante en los resultados adversos. El contexto de la pérdida de escaños en Aragón marca un precedente para el partido, que reduce drásticamente su representación y presencia en un territorio considerado tradicionalmente estratégico en el mapa político español.