Daniel Balmaceda: "'Los Caballeros de la Noche', en Buenos Aires, soñaban a lo grande"

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Irene Dalmases

Barcelona, 8 feb (EFE).- Escritor, periodista e historiador, el argentino Daniel Balmaceda llega a España con la novela 'Los Caballeros de la Noche', una historia basada en hechos reales sobre una sociedad secreta, una suerte de hermandad criminal en el Buenos Aires de 1880 integrada por un grupo de inmigrantes europeos.

Feliz tras haber participado en el festival literario BCNegra, Balmaceda ha explicado en una entrevista con EFE que su novela, publicada por Grijalbo, parte de un suceso que ocurrió en 1880 cuando una banda robó del cementerio de la Recoleta el cadáver de doña Inés Dorrego, una de las mujeres más ricas de Argentina, y pidió un rescate a la familia para recuperarlo.

Autor de una veintena de libros de divulgación histórica, con más de medio millón de ejemplares vendidos en su país, el escritor bonaerense ha apostado en esta ocasión por el thriller para reconstruir un suceso que impactó a la alta sociedad de la capital argentina y para el que ha podido consultar el expediente de 500 páginas sobre el caso que se conserva en el Archivo General de la Nación.

"A finales del siglo XIX fueron muchos los europeos que emigraban hacia América, especialmente a Nueva York y Buenos Aires, y aquí hablamos de un grupo liderado por el aristócrata belga Alphonse Kerchkove de Peñaranda, aunque quien realmente manejaba los hilos era el español Florentino Muñiz", ha apuntado.

En aquel momento, ha destacado, quienes cruzaban el océano iban con "una valija con más expectativas que patrimonio" y, por tanto, todos buscaban "una vida mejor que la que llevaban en el viejo continente".

La banda de 'Los Caballeros de la Noche' la formaron, además de Alphonse Kerckhove de Peñaranda y Florentino Muñiz, hombres de diferentes procedencias que durante el día tenían "sus trabajos normales, estaba el proveedor de farmacia, un mucamo, un marino o un empleado administrativo, quienes de noche se convertían en una banda para realizar grandes golpes, eran una gente que soñaba a lo grande".

"El corazón de la novela -ha precisado Balmaceda- es el expediente que hay sobre el caso de Inés Dorrego y yo, como escritor, le he puesto mi voz, mi tono al relato, sumándole lo que no figura allí relacionado con los policías que participaron en las investigaciones o el juez que los juzgó".

A su juicio, aunque fueron una banda con "un buen marketing, en la ejecución de sus fechorías se equivocaron siempre".

Frente a estos malhechores, estuvo el implacable jefe de la policía Marcos Paz, un abogado de 37 años, primo hermano del presidente de la nación, Julio Argentino Roca, quien lo nombró para el cargo.

Por sus indagaciones, Daniel Balmaceda ha sabido que fue un "fanático" de Scotland Yard, un hombre que pedía a sus subalternos que se disfrazaran, se metieran en tugurios, incluso que investigaran de manera "poco ortodoxa", emulando a sus colegas ingleses.

Recibió el encargo de investigar el caso de la desaparición del cadáver de Inés Dorrego, el más complicado que tuvo desde su nombramiento y el más relevante.

Balmaceda ha indicado que Paz conformó en ese momento la institución policial en Buenos Aires y uno de los veinte comisarios que hubo fue Isidoro Acevedo, el abuelo de Jorge Luis Borges.

Con esta novela, ha buscado "mantener el rigor histórico, no traicionar los hechos, puesto que la realidad superaba a la ficción".

Aunque no esconde que le costó encontrar el tono, acostumbrado a firmar obras de divulgación, ahora se muestra con ganas de continuar por esta senda de la novela negra.

"Me siento como un corredor de Fórmula 1 que acaba de ingresar en un mundo del que espero no bajarme", ha concluido. EFE

(Texto)