Madrid, 8 feb (EFE).- ¿Es posible la amistad entre hombres y mujeres o se vive en la clandestinidad? Explorar este tema fascina desde hace años a la escritora Isabel Arias, que lo aborda en su segunda novela 'Amigos, nada más', un romance con tintes de humor y ramalazos autobiográficos, publicado por Planeta, en vísperas de San Valentín.
"Jamás sacrificaría una amistad o la llevaría a la clandestinidad porque a mi pareja le incomodara", afirma Arias en una entrevista con EFE, en la que insiste que le llama mucho la atención que la sociedad no normalice la amistad entre hombres y mujeres, aunque sostiene que esto está cambiando y los jóvenes de hoy son más abiertos.
Arias afirma que vive esta situación en primera persona: "Mi mejor amigo, diría que íntimo, desde hace más de dos décadas, es un hombre que, sin embargo, tiene pareja desde hace seis años".
Sin embargo, su amigo, al igual que el personaje del romance, vive esta amistad en la clandestinidad porque es incapaz de contárselo a su mujer y ese miedo que la atenaza hace que enfrente la relación de amigos a escondidas: "Se le ha hecho bola", admite la escritora.
La novela, un 'cozy romance', le da vueltas a este asunto a través de una periodista con empleo estable y escritora de libros por encargo que un día. En un viaje de trabajo conoce a Guillermo y surge entre ellos una conexión especial.
No es amor, ni tan siquiera atracción sexual. Es una amistad intensa que les lleva a planear viajes de fin de semana por Europa (Roma, París, Budapest...), pero siempre a espaldas de Eva, la mujer de Guillermo, a quien dice que viaja solo con la excusa de que ella tiene pánico a volar.
En la vida real, Arias afirma que jamás ha ocultado sus relaciones de amistad a sus compañeros sentimentales y, de hecho, sostiene que a día de hoy "los amigos duran más que la pareja".
Al final, la escritora considera que "la moraleja" del libro es que "hay que ser transparentes porque cuando se oculta algo parece lo que no es".
Para la autora de este romance, "no se pueden poner puertas al campo, los sentimientos no se pueden controlar ya sea amistad o amor".
Otro tema paralelo de la novela son los traumas. Arias al igual que Elena (la protagonista del libro) sufrió un brote de alopecia hace años por circunstancias estresantes, algo que recuerda como uno de los momentos más horribles de su vida.
También sobre este asunto la escritora entiende que hay que normalizar las cosas y "estar en paz con uno mismo, porque cada uno tiene sus traumas y hay que superarlos".
Arias considera que en su libro no hay héroes ni villanos, son personajes normales con escenas cotidianas: "Toman café, leen libros, van al gimnasio y pasan la noche del viernes bajo una manta frente al televisor".
En definitiva, son amigos que transitan por unas historias muy personales e íntimas, pero con los pies en la tierra.
"Es una lectura entrañable que te hace reflexionar, pero cierras el libro con una sonrisa en la boca", afirma.
Esta novela es menos romántica que la anterior ('Cuando volvamos a vernos', también editada por Planeta) y diferente a la que prepara. Su nuevo proyecto no será un romance contemporáneo, ya que lo sitúa en principios del siglo XX, por lo que se está documentando para ambientarlo en la época.EFE
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