La campaña electoral aragonesa, de la A a la Z

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Isabel Poncela

Zaragoza, 6 feb (EFE).- La campaña del 8F en Aragón baja el telón tras dos semanas de carretera, lluvia y mensajes medidos al milímetro, con la vista puesta en una participación incierta y en una noche electoral que, previsiblemente, volverá a depender de pactos. Entre el barro literal y el político, el territorio rural, el fantasma del trasvase y el ruido de las redes, la campaña podría resumirse en este abecedario.

A de Anticipadas: Aragón se enfrenta por primera vez en su historia a unas elecciones anticipadas por una ruptura: la del PP con Vox que impidió aprobar los presupuestos de 2026.

B de Barro: El real, en una quincena invernal (y por ello inédita) en la que no ha parado de llover, embarrando los caminos que recorren los candidatos, y el figurado, porque (casi) cualquier cosa vale para dejar al contrario desarmado.

C de Campo: El territorio no es un decorado, sino un argumento. Servicios, agua, agricultura, transportes... un voto, el rural, que queda quizá solapado tras la hidra zaragozana pero que también da escaños.

D de Demoscopia: Todos las miran de reojo, todos dicen que la verdadera encuesta es la de las urnas y nadie confiesa que las temen como a un nublado. Por lo demás, coinciden: ganará el PP, pero necesitará, de nuevo, a Vox.

E de Ebro: Asomó de nuevo un fantasma, el del trasvase, con la irrupción de un partido, Vox, que no lo rechaza de plano. El agua como arma arrojadiza e identidad de la historia reciente de Aragón.

F de Financiación: Debate técnico que irrumpe porque supone dinero para consultorios y escuelas. Aragón reclama que territorio, dispersión y envejecimiento cuenten frente a quienes quieren que solo el censo cuente. Los problemas de ser muy pocos en mucho espacio.

G de Gente: En total, 1,3 millones de "gente" llamada a votar que decide según barrios, según sexo, según edad. Gente que se pone enferma, que va a la escuela, que viaja y trabaja y que, sin embargo, cada convocatoria electoral se muestra más desafecta.

H de Hospitales: Listas de espera, falta de médicos, infraestructuras obsoletas, promesas caras y soluciones a largo plazo... todo en clave de experiencia personal para que la sanidad haga decantar el voto de más de uno.

I de Identidad: Aragón como argumento de quienes luchan por que el mensaje autonomista sobresalga del nacional. "Lo nuestro" invocado por casi todos como objetivo pero también para marcar diferencias.

J de Jóvenes: 32.891 jóvenes han cumplido 18 años desde mayo de 2023. Son los votantes más difíciles de seducir, acuciados por problemas reales: vivienda, condiciones laborales, dificultad para la emancipación. Los partidos deben superar el escepticismo con el que miran sus promesas.

K de Kilómetros: De acto en acto, de provincia en provincia, con el GPS como jefe de campaña, recorriendo un territorio de 47.700 kilómetros cuadrados con 19.000 kilómetros de carreteras, los candidatos hacen campaña buscando la cercanía, porque quien no pisa el mapa, no existe.

L de Lemas: Uno de los primeros combates de unas elecciones se libra en los lemas. Este 8F esa batalla de las cuatro palabras, nunca más de media docena, tira mucho de Aragón como identidad y bandera y de los derechos como objetivo y promesa.

M de Mujeres: En estas elecciones se aplica por primera vez en Aragón la reforma de la LOREG, con la obligación de presentar "listas cremallera", que alternen hombres y mujeres, para garantizar la paridad.

N de Ninguno: El riesgo de quedarse sin representación existe para alguna de las fuerzas que han tenido escaño, según las encuestas. PAR y Podemos se juegan evitar el cero. Su desaparición también alterará las sumas.

Ñ de EspaÑa: La campaña es autonómica, pero España asoma en cada mensaje. Papeletas con subtítulos que se analizarán con lupa en las sedes nacionales de los partidos. El 8F decide maestros y médicos, pero en Madrid será un termómetro estatal.

O de Oratoria: Mítines, debates, discursos, intervenciones en las teles... Todo preparado para que lo que se dice suene a titular y apele al sentimiento más que a la razón.

P de Participación: Invierno, urnas en solitario y una abstención que en autonómicas anteriores ha estado en el 33 % de media. Los esfuerzos se centran, más que en movilizar a los indecisos, en sacar de casa a los propios.

Q de ¿Con Quién?: Siempre la victoria va acompañada en Aragón -donde solo en la primera legislatura hubo mayoría absoluta- de cábalas acerca de socios. La noche electoral acaba con sumas porque en esta comunidad nadie ha conseguido navegar solo. La pregunta es con quién pero también a qué precio.

R de Reglas: Todo está medido al milímetro, con las normas de las juntas electorales, el reparto con la Ley d'Hondt, los escrutinios y los plazos para constituir las Cortes y conformar el gobierno... ante la amenaza de una repetición.

S de Selfie: La política desde la cámara frontal. Sonrisas y cercanía para captar un instante que sirve para humanizar. La prueba gráfica de "el candidato estuvo aquí y algo me prometió".

T de Teruel: Provincia pequeña pero decisiva. Tres candidatos con cabeza de lista por esa provincia. Un puñado de votos puede mover un escaño en Teruel y, con él, un gobierno.

U de Urnas: 2.213 urnas se uican (403 en Huesca, 328 en Teruel y 1.482 en Zaragoza) en 999 locales electorales (256 en Huesca, 275 en Teruel y 468 en Zaragoza) de 731 municipios. Se despliegan apoderados e interventores porque la política también es logística.

V de Vivienda: Asunto transversal que aglutina promesas, programas y zascas cruzados en una cuestión nuclear y donde el discurso se estrella contra la realidad: los planes son a largo plazo.

W de Whatsapp: Grupos de medios de comunicación, de simpatizantes, de afiliados, de directores de campaña... Y bulos y mensajes en el grupo de la familia. La plaza pública sin coto y sin acreditación: la política que entra por el móvil y decide el voto.

X de Xenofobia: Señalamiento al de fuera como atajo. Hay quien enarbola la bandera del "ellos" contra "nosotros" como solución fácil a problemas muy complejos.

Y de 'Y tú más': El peso de la hemeroteca. Cuando se agota la propuesta, aparece la bronca. En campaña todo vuelve: lo que se hizo y se dijo y lo que se dejó de hacer y nunca se mencionó.

Z de Zaragoza: La mitad de los aragoneses viven en su capital que, por lo tanto, aglutina el foco mediático y buena parte del relato. Lo que pasa en Zaragoza se convierte rápido en lo que pasa en Aragón, aunque luego el territorio matiza, y mucho. EFE