
El Gobierno quiere celebrar un funeral de Estado por las víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y contempla hacerlo pronto, en las próximas semanas, según trasladan fuentes de Moncloa.
En este momento hay ya 42 personas fallecidas después de que un tren descarrilase e impactase contra otro que venía por la vía contraria el pasado domingo, en la ruta que conecta Madrid con Andalucía. No obstante, la cifra todavía no es definitiva y hay una persona que continúa desaparecida.
En el Ejecutivo son conscientes de que aún es pronto para convocar este homenaje y primero debe localizarse a todas las personas que puedan quedar atrapadas entre los restos de los vagones, destrozados por el violento impacto.
NO MÁS ALLÁ DE FEBRERO
Sin embargo, el plan que manejan en La Moncloa es que el funeral de Estado dedicado a todas las víctimas con la presencia de las principales autoridades del país se celebre en breve, no más allá del mes de febrero, según precisan las fuentes consultadas. La fecha aún no está decidida y tampoco el lugar de celebración, ya que el accidente tuvo lugar en Córdoba, pero muchas víctimas están vinculadas con la provincia de Huelva.
En este momento, apenas 48 horas después de la tragedia, la investigación para esclarecer las causas del accidente aún está en fase "inicial", según afirmó el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros donde compareció junto a la ministra portavoz, Elma Saiz, ambos vestidos de negro en señal de respeto a las víctimas.
Las pesquisas están centradas en un posible fallo en la vía o en el tren Iryo que descarriló en primer lugar, aunque por el momento "todas las hipótesis están abiertas", según trasladó Marlaska.
EL FUNERAL DE LA DANA UN AÑO DESPUÉS
En todo caso, el Ejecutivo contempla celebrar este homenaje, de carácter laico, en una fecha próxima, que contrasta con el funeral de estado por las víctimas de la dana, la última gran catástrofe que ha sufrido España.
En ese caso se celebró el 29 de octubre de 2025, justo un año después de las riadas que provocaron la muerte de 237 personas, la mayoría de ellas en la provincia de Valencia.
De hecho estuvo marcado por el enfrentamiento entre un sector de los familiares de las víctimas y el entonces presidente autonómico, Carlos Mazón, que incluso le pidieron que no asistiera. Mazón dimitió pocos días después del homenaje, en el que varios familiares le increparon durante el acto.

