El ABC del diseño masculino se escribe con nombres femeninos

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Inmaculada Tapia

Madrid, 19 ene (EFE).- La realidad se impone en la moda, de Jonathan Anderson a Harris Reed, de Gvasalia a Jacquemus las colecciones femeninas está mayoritariamente en manos masculinas, por contra en el ABC de la moda de hombre hay diseñadoras de prestigio como Silvia Venturini, Martine Rose, Yoon Ahn o Carlota Barrera que desarrollan su creatividad dando luz al armario masculino.

En el mes de octubre, la diseñadora Véronique Nichanian dejó la dirección de la línea masculina de Hermès después de 37 años, aunque su última colección para la firma se verá en los desfiles de enero en París.

Nichanian ha realizado un trabajo silencioso y firme, basado en la funcionalidad; le cederá el testigo a otra mujer, Grace Wales Bonner, Premio CFDA al Diseñador Internacional de Moda Masculina del Año en 2021 y también galardonada con el de Diseñador Británico de Moda Masculina del Año en los Premios de la Moda de 2024.

Pierre-Alexis Dumas, director artístico de Hermès, ha destacado que su incorporación servirá para fusionar la herencia de la casa con el presente.

La joven creadora Carlota Barrera (Gijón, 1993) lo tuvo claro desde el principio y capitanea su marca de moda masculina desde que terminó sus estudios en la prestigiosa escuela Central Saint Martins británica.

Ha presentado sus colecciones en las pasarelas de Londres, París y Madrid y asegura a EFE que históricamente la moda masculina ha sido un lenguaje escrito y controlado por hombres porque está "ligado al poder, la autoridad y la uniformidad".

A pesar de todo, remarca, que cada vez hay más mujeres aportando esa "sensibilidad y profundidad al 'menswear' y creo que eso está transformando poco a poco su significado".

Hasta el mes de septiembre, Silvia Venturini era la directora creativa de todas las secciones de Fendi, incluida la masculina, un cargo que ha cedido a María Grazia Chiuri, que presentará su primera colección en Milán el próximo febrero.

Un estreno que se espera con ansiedad tras la salida de Chiuri de Dior, tras casi nueve años en la 'maison' francesa.

Barrera incide en que a las mujeres no se las ha invitado a reinterpretar los códigos masculinos. "Cuando una mujer entra en ese espacio la mirada cambia: el cuerpo se observa con curiosidad, con empatía hacia sus gestos, no solo con intención de vestirlo o de contemplarlo".

La diseñadora inglesa Martine Rose fundó su firma en 2007 y la ha sacado adelante confeccionando camisetas con un discurso basado en la multiculturalidad, en el que ha sido determinante su herencia jamaicana y londinense para construir colecciones masculinas urbanas, con cierto aire retro, cimentada en las subculturas.

 Rose también ha realizado colaboraciones con otras marcas como la deportiva Nike para la que ha transformado uno de sus diseños estrella, Shox R4, uno de los complementos virales de 2023.

En la misma línea, teniendo como base la mezcla cultural que proviene de una vida itinerante desde su infancia, Yoon Ahn es otro de los nombres claves del diseño masculino en manos de una mujer.

Ahn es responsable de la joyería masculina de Dior y cofundadora de la firma Ambush con la que se ha hecho un hueco en la industria de la moda basando sus diseños en una mezcla de cultural.

Otro de los nombres a mantener en el radar es el de Marine Serre (1991). Ha pasado por los talleres de Margiela, Alexander McQueen, Dior y Balenciaga un amplio bagaje que ha llevado a la creadora francesa a alejarse del clasicismo para adentrase de un diseño rompedor y sostenible y con tintes futuristas, que han popularizado luciendo sus camisetas con medias lunas Beyoncé y Rosalía.

La estadounidense, Emily Bode, rinde con su firma Bode un homenaje a la historia y el patrimonio familiar (su madre es también diseñadora) a partir de textiles antiguos con técnicas tradicionales.

Detrás de la firma Lemachet se encuentra Lucía Sánchez, que se ha marcado como objetivo replantear "los conceptos tradicionales de hombre y masculinidad", respetando la herencia sartorial sin renunciar a la experimentación sin ningún límite, lo que le ha permitido, según explican desde la marca, captar la atención de clientes masculinos, femeninos y no binarios.

Desde sus inicios, la británica Margaret Howell ha huido de las tendencias para crear colecciones que se distinguen por la calidad de su materiales en el diseño de prendas informales, con una intención única, ser cómodas. Un objetivo de atracción para sus clientes. EFE

(Recursos de archivo en www.lafototeca.com Cód. 14482242 y otros)