El excomisario Villarejo y otros dos acusados de espionaje empresarial piden ser absueltos

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Madrid, 8 ene (EFE).- Los abogados del excomisario de la Policía Nacional José Manuel Villarejo y otros dos acusados de participar en el espionaje entre 2012 y 2013 a un empresario y a un administrador concursal han pedido en el juicio que sean absueltos al desligar la actividad de investigación privada del primero de su labor policial.

La Audiencia Nacional ha dejado este jueves visto para sentencia el juicio de una de la treintena de piezas del caso Tándem, la correspondiente al 'proyecto Grass', en el que el fiscal ha mantenido su petición de 12 años de prisión para Villarejo, cuatro y medio para su socio en el grupo Cenyt, el abogado Rafael Redondo, y siete para el empresario Antonio Erico Chávarri.

Villarejo ha sido ya absuelto en tres juicios y acumula dos condenas, la más abultada de 13 años, si bien sólo en una de las piezas juzgadas hasta ahora el tribunal le ha considerado responsable de cohecho, que es el delito que está siendo el más controvertido.

En el juicio de la pieza del 'proyecto Grass' el fiscal atribuye a los tres acusados delitos de cohecho y falsedad en documento mercantil y a Villarejo además otro de descubrimiento y revelación de secretos de los espiados.

Según la Fiscalía Villarejo, encontrándose en servicio activo como comisario, cobró a través de su grupo de empresas Cenyt 411.400 euros que le pagó Antonio Erico Chávarri por espiar entre 2012 y 2013 al administrador concursal de su inmobiliaria, el fallecido Luis P.G., y a su exsuegro y principal acreedor, Joaquín Molpeceres, expresidente de la Federación de Tenis de Madrid y exvicepresidente de la Española.

Durante su informe en la sesión del miércoles el fiscal explicó que Villarejo obtuvo información de supuestas conductas delictivas de los espiados -como su presunta implicación en sobornos- para presionarles y conseguir que el concurso de acreedores de la empresa inmobiliaria de su cliente se resolviera conforme a sus intereses.

Añadió que "Villarejo sustrajo a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional -a la que estaba adscrito- la investigación sobre conductas delictivas que atribuía a Luis P.G. y a Joaquín Molpeceres para mantenerla bajo su dominio y poder así cobrar 411.400 euros por seis meses de trabajo descartando acudir a los tribunales de justicia" como era su obligación.

Por su parte el abogado de Villarejo, que pidió la absolución de su representado -ya comisario jubilado-, alegó que este no actuó aprovechándose del ejercicio de su cargo en la Policía cuando desarrolló sus servicios de investigación en Cenyt así como que la cúpula del Cuerpo conocía su actividad privada y no apreció incompatibilidad con su labor policial.

Este jueves ha sido el turno de los letrados de los otros dos acusados que igualmente ha solicitado la absolución de ambos.

El abogado de Rafael Redondo ha estimado que el fiscal no ha concretado los hechos en los que se basa para concluir que su representado tuvo una cooperación necesaria con Villarejo para llevar a cabo el proyecto Grass.

Y en todo caso ha recalcado que no puede apreciarse delito de cohecho porque la actividad de Villarejo en este proyecto se enmarcaba en su esfera privada y no la efectuó como funcionario de Policía ya que no existía ninguna investigación policial abierta sobre Luis P.G. y Molpeceres en la que se hubiera entrometido.

El abogado ha alegado que además la prueba documental en la que se basa la acusación de la Fiscalía estuvo 17 días en el limbo" y "sin control judicial" en la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional y en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) desde que fue intervenida a los acusados hasta que fue llevada al Juzgado.

El letrado de Antonio Erico Chávarri ha manifestado que este no puede ser condenado por cohecho pues desconocía que Villarejo tuviera en esa época la condición de policía en activo y creía que, tal como le dijeron, el resultado del espionaje iba a ser plasmado en la pertinente denuncia ante el órgano competente, lo que finalmente no se produjo, por lo que considera que podría haber sido víctima de un fraude. EFE