
Entre los hechos más recientes relacionados con internos vinculados a la organización ETA, siete personas han recuperado la libertad en 2025 luego de la concesión de la libertad condicional por decisión de los tribunales. Uno de los casos destacados corresponde a Asier Carrera, quien cumplía condena por el asesinato del dirigente socialista vasco Fernando Buesa y su escolta. Según datos recabados por Europa Press y publicados por el Observatorio de Política Penitenciaria de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), menos de la mitad de los reclusos condenados por delitos terroristas asociados a ETA se encuentran cumpliendo condenas sin posibilidad de acceder a anticipos o flexibilizaciones en su régimen penitenciario.
De acuerdo con la información de la AVT, el porcentaje de presos todavía en régimen ordinario representa el 47% de los 125 internos condenados por su vinculación con ETA. En total, 58 personas cumplen pena en segundo grado, conocido como régimen ordinario, mientras que el resto accede a diferentes medidas de flexibilización, entre las que se cuentan el tercer grado o semilibertad, así como la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite atenuaciones de la privación de libertad para realizar actividades laborales o formativas. El saldo de internos bajo régimen de semilibertad asciende a 54, y otras doce personas se benefician de la medida de flexibilización regulada en el citado artículo 100.2.
La AVT también informó que el Gobierno Vasco, tras la transferencia de las competencias penitenciarias en octubre de 2021, ha concedido durante 2025 un total de 20 terceros grados. Esta medida corresponde a 19 personas vinculadas a la banda terrorista, precisó la AVT, que adicionalmente detalló que desde la asunción de estas competencias se han otorgado 110 terceros grados a 90 presos de ETA, con 20 casos repetidos después de que la Justicia revocara previamente la medida.
El mismo balance del Observatorio de Política Penitenciaria recogió que siete internos concluyeron sus condenas en 2025 y obtuvieron así la libertad, a lo que se sumaron otros tres casos en que salieron de prisión gracias a la reducción de sus penas por el cómputo de periodos de reclusión completados en Francia, país en el que también enfrentaron procesos judiciales relativos a su pertenencia a ETA o a delitos conexos.
El medio Europa Press detalla que en noviembre de 2019, previo al traspaso de la gestión penitenciaria al Gobierno Vasco, el número de personas presas por delitos protagonizados por ETA llegaba a 222. De este grupo, 166 estaban entonces en régimen cerrado o primer grado, el más restrictivo de todos, cifra que en la actualidad ha descendido hasta desaparecer totalmente en ese nivel de clasificación. Solo 56 ocupaban en ese momento el segundo grado, o régimen ordinario, cifra similar a los 58 actuales según los últimos registros destacados por la AVT.
Por tanto, el régimen penitenciario de los condenados ha evolucionado de manera significativa desde el traspaso de competencias al Ejecutivo vasco. El número de personas que permanece bajo condiciones ordinarias o más restrictivas se ha reducido, a la vez que ha aumentado el acceso al tercer grado, la aplicación de medidas de flexibilización y la obtención de la libertad, tanto por el cumplimiento íntegro de condenas como por la aplicación de la libertad condicional o el descuento de penas cumplidas en Francia, informó Europa Press y el Observatorio de Política Penitenciaria de la AVT.
La AVT subraya en su análisis la variedad de situaciones en que se encuentran los condenados por delitos vinculados a la banda, elemento que refleja el impacto de las decisiones judiciales y administrativas sobre la población penitenciaria etarra en los últimos años.

