España negocia con cinco mercados para mantener certificados de exportación por la peste

El ministerio mantiene conversaciones a contrarreloj con cinco destinos clave para preservar la comercialización de productos porcinos, frente al avance de la peste porcina africana que amenaza los intercambios y el acceso a mercados internacionales estratégicos

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Las gestiones del Gobierno español ante la amenaza que supone la peste porcina africana (PPA) han incluido la rápida intervención de organismos como la Unidad Militar de Emergencias (UME), respondieron diferentes administraciones para enfrentar una situación que afecta a todo el país y no solo a las regiones inicialmente identificadas con focos, como Cataluña. Según publicó EFECOM, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) sostiene negociaciones de urgencia con cinco mercados internacionales —China, Japón, Filipinas, Corea del Sur y Reino Unido— para preservar los certificados de exportación de productos porcinos, que peligran ante el avance de la PPA en territorio español.

Estas conversaciones, detalló la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, se realizan de manera continua y con una vigilancia diaria para mantener los acuerdos vigentes. Rodríguez intervino en la jornada “Retos y Futuro de la Industria Alimentaria Española”, organizada por el diario económico Expansión, y remarcó que el objetivo del Gobierno es que ninguno de estos mercados restrinja los certificados de exportación y que se mantenga la regionalización acordada para las exportaciones porcinas, en el contexto de la presencia de casos positivos de PPA detectados en el país.

La representante del Ministerio subrayó ante los asistentes que la situación de la peste porcina africana no se limita a Cataluña, que fue la región que notificó los primeros focos, sino que representa un desafío nacional. Según consignó EFECOM, las medidas de contención han recibido una respuesta rápida por parte de las administraciones públicas. El panorama exige, según Rodríguez, una coordinación estrecha entre las distintas instituciones para evitar que la enfermedad impacte de forma definitiva en el comercio exterior de uno de los principales sectores agroalimentarios españoles.

En cuanto a las perspectivas de apoyo al sector, la secretaria general de Recursos Agrarios aclaró que las cuestiones relativas a futuras ayudas quedan en suspenso hasta que la situación epidemiológica esté más estabilizada. “No es momento ahora de echar cuentas ni de ver posibles futuros apoyos, pero habrá que hacerlo”, expresó Rodríguez, citada por EFECOM, y agregó que, dado el enfoque del Ministerio en mantener estadísticas actualizadas de producción, será necesario abordar el impacto cuando las condiciones sanitarias permitan una mejor evaluación.

El contexto internacional en materia de comercio también ocupó parte del debate. Según reportó EFECOM, Rodríguez señaló que el Ministerio mantiene una actitud vigilante respecto a la actuación de la Comisión Europea para garantizar el cumplimiento de compromisos por parte de Estados Unidos. Además, las autoridades gestionan exenciones arancelarias en productos como el aceite de oliva, la aceituna de mesa, el vino y el queso, a fin de proteger la competitividad de los productos españoles en mercados externos.

La funcionaria destacó la importancia de preservar y ampliar los acuerdos comerciales con todos los países con los que España mantiene relaciones, argumentando que los tratados funcionan como protección frente a las incertidumbres comerciales. En este sentido, Rodríguez insistió en la conveniencia de cerrar antes de final de año la negociación del acuerdo con Mercosur, lo que contribuiría a reducir la inquietud existente en algunos destinos clave para las exportaciones españolas.

Respecto a las tendencias y previsiones para el gran consumo, el presidente de la Asociación de Empresas del Gran Consumo (Aecoc), Ignacio González, aportó cifras de crecimiento durante la jornada citada por EFECOM. González anticipó que el año 2025 presenta proyecciones favorables, con un crecimiento esperado del 4,5 % (3 % en volumen y 1,5 % en inflación). Aclaró que, aunque los últimos meses han estado marcados por una tendencia inflacionista, el resultado será positivo y las empresas del sector concluirán el ejercicio con saldo al alza.

El análisis expuesto por González también reflejó desafíos para el sector, entre los que citó la renta disponible de los consumidores y la brecha generacional existente entre jóvenes y mayores. El responsable de Aecoc, conforme indicó EFECOM, valoró la actual tendencia a incluir zonas de restaurante en los supermercados como una muestra de dilución entre la hostelería y el comercio minorista. A su juicio, la comida preparada y las opciones listas para consumir dentro de los supermercados se configuran como tendencias actuales y de futuro en el sector del gran consumo.

González resumió que además de la competencia, factores como el aumento del absentismo y la escasez de personal cualificado enfrentan tanto a empresas como a empleados a retos estructurales. Estas cuestiones, reportó EFECOM, se suman al contexto internacional incierto y al impacto que pueden tener factores sanitarios, comerciales y laborales sobre la industria alimentaria en los próximos años.